Murcia reclama una PAC adaptada a la aridez extrema y 180 días de faena para la flota

La Región de Murcia ha reclamado una reforma de la Política Agraria Común (PAC) que tenga en cuenta la aridez extrema del sureste español y una normativa pesquera específica para el Mediterráneo que garantice al menos 180 días de faena a la flota de arrastre.

El consejero de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca, Joaquín Buendía, ha defendido estas posiciones durante la Conferencia Sectorial de Agricultura y el Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios. Ha pedido unas ‘reglas del juego justas’ para el sector primario y estabilidad financiera a largo plazo.

Buendía ha subrayado que la próxima PAC debe asegurar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias. Para ello ha reclamado un Marco Financiero Plurianual estable y con recursos suficientes para que agricultores y ganaderos puedan planificar sus inversiones y mantener el empleo en el medio rural.

El consejero ha rechazado el modelo de fondo único propuesto y ha advertido de que la exigencia de cofinanciaciones nacionales o regionales ‘podría generar desigualdades territoriales en el acceso a las ayudas’. Según ha defendido, los territorios con menos capacidad presupuestaria podrían quedar en desventaja frente a otros con más recursos.

Buendía ha remarcado que ‘no podemos admitir una PAC que no apoye a nuestros agricultores; las políticas comunitarias deben amoldarse a la realidad del campo’. Ha insistido en que la gestión de los fondos debe seguir en manos de las comunidades autónomas, porque su proximidad al terreno permite adaptar mejor las ayudas a las necesidades reales.

Ayudas para zonas áridas y productos fitosanitarios

En este contexto, el responsable regional ha reclamado un régimen de ayudas directas adaptado de forma específica a las condiciones de aridez extrema de la Región de Murcia. Ha pedido una atención especial a los cultivos leñosos de secano, muy vulnerables a la falta de agua, para no ‘castigar doblemente’ a los productores locales.

Además, ha urgido al Ministerio a autorizar de forma excepcional determinados productos de sanidad vegetal que ha solicitado el sector agrario de la Región de Murcia. Ha recordado que esos fitosanitarios sí están permitidos en otros países de la Unión Europea (UE), por lo que el campo murciano compite en desigualdad de condiciones.

Buendía ha defendido que estas autorizaciones extraordinarias son necesarias para proteger las cosechas y evitar pérdidas económicas añadidas en un contexto ya muy complicado por la sequía y el aumento de costes.

Normativa pesquera específica para el Mediterráneo

Durante la reunión del Consejo Consultivo de Política Pesquera, el consejero ha reclamado también una regulación propia para el Mediterráneo. Ha señalado que la flota de la zona se compone sobre todo de embarcaciones pequeñas que salen al amanecer y regresan a puerto el mismo día.

A su juicio, la normativa comunitaria debe reconocer esta realidad. Ha advertido de que ‘la sostenibilidad ambiental no puede ser la ruina de los pescadores’. Por eso ha pedido que las medidas de conservación se basen en datos científicos actualizados y en la situación real de los caladeros.

Buendía ha fijado como objetivo mínimo 180 días de faena al año para la flota de arrastre del Mediterráneo. Ha instado al Gobierno central a ajustar las decisiones reguladoras a los informes científicos que apuntan a una recuperación de los recursos pesqueros.

El consejero ha reclamado también una simplificación de los trámites de notificación que deben cumplir las embarcaciones. Ha defendido que los controles se realicen preferentemente en tierra para no sobrecargar a las tripulaciones durante la jornada de pesca en alta mar.

Además, ha pedido eliminar las restricciones sobre especies clave para la economía local, entre ellas la gamba roja, muy relevante para los puertos mediterráneos de la Región de Murcia.

Buendía ha concluido con una defensa del papel de las cofradías de pescadores, a las que ha definido como ‘auténticas garantes de la actividad tradicional y de la comercialización local’. Según ha señalado, su participación es imprescindible para que las medidas de gestión se adapten a la realidad del sector y cuenten con el apoyo del propio colectivo pesquero.