El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha declarado de emergencia la reparación de dos tramos del acueducto Tajo-Segura, dañados por graves filtraciones, lo que mantiene interrumpido el transporte de agua por el canal durante un periodo estimado de entre cuatro y cinco meses.
Según ha explicado el departamento que dirige Teresa Ribera, las obras cuentan con un presupuesto máximo de 1,2 millones de euros y tienen como objetivo recuperar las condiciones de seguridad estructural de los tramos afectados. Solo cuando se completen los trabajos será posible restituir el transporte de agua con garantías.
Los daños se detectaron el pasado 15 de septiembre, cuando se registraron filtraciones de elevada intensidad en dos puntos distintos del sistema. Uno se encuentra en el punto kilométrico 4+700 del canal del Riansares, en el término municipal de Almonacid de Zorita, en la provincia de Guadalajara. El otro está en el punto kilométrico 1+700 del canal del Talave, en el término municipal de Liétor, en la provincia de Albacete.
Impacto en el suministro y origen de los daños
El Ministerio ha detallado que las filtraciones estaban provocando el arrastre del material de apoyo del canal. Esta situación generaba una pérdida progresiva de sustentación y elevaba el riesgo de colapso de los tramos dañados, especialmente en un contexto de elevados caudales.
En el momento de detectarse las incidencias, el canal transportaba caudales superiores a 25 metros cúbicos por segundo. Esta circunstancia ha agravado las patologías estructurales y ha acelerado el deterioro en las zonas afectadas, según los informes técnicos.
Ante el riesgo, se ha procedido de inmediato al vaciado del canal y a la paralización del transporte de agua. El Ministerio subraya que estas decisiones se han adoptado como medidas preventivas para garantizar la seguridad de la infraestructura y permitir una inspección detallada sobre el terreno.
Los trabajos de reconocimiento posteriores han confirmado la magnitud de los daños. Los equipos han constatado la destrucción y hundimiento de varios paños de hormigón del canal, así como la aparición de cuevas, oquedades y simas en el terreno de apoyo. También se han detectado barrancos, cárcavas y asientos importantes en terraplenes y desmontes.
Los informes técnicos apuntan además al efecto añadido de episodios recientes de lluvias torrenciales. Estas precipitaciones han afectado al trasdós del revestimiento del canal y han acelerado el deterioro estructural de los tramos dañados.
Actuación de emergencia y alcance del acueducto
En las condiciones actuales, el Ministerio considera que no es posible reanudar el transporte de agua hasta ejecutar las reparaciones necesarias. Solo una vez finalizadas las obras se podrá garantizar de nuevo la seguridad de la infraestructura a lo largo de los tramos afectados.
Las actuaciones previstas incluyen la demolición y saneo de las zonas dañadas, así como la identificación precisa de todas las áreas que requieren intervención. Para ello, se realizarán trabajos técnicos y topográficos específicos, con el fin de acotar con exactitud los puntos debilitados.
Posteriormente, se acometerá la reconstrucción de los tramos dañados del canal, la ejecución de nuevos sistemas de drenaje y la impermeabilización de la sección completa en las áreas reparadas. El proyecto contempla además todos los remates necesarios para devolver al canal sus condiciones de funcionamiento seguro.
El MITECO ha recalcado que la situación actual no implica un riesgo directo para la población. El vaciado del canal y la interrupción del transporte de agua se han acordado precisamente como medidas preventivas, que permanecerán vigentes mientras se llevan a cabo las reparaciones de emergencia.
El acueducto Tajo-Segura es una infraestructura estratégica para el transporte de recursos hídricos desde la cabecera del Tajo hacia las cuencas receptoras del sureste peninsular. A través de este sistema se atiende el abastecimiento de unos 2,5 millones de personas y 79 municipios de Murcia, Alicante y Albacete, canalizados mediante la Mancomunidad de los Canales del Taibilla.
Además del consumo urbano, el acueducto contribuye al abastecimiento de la provincia de Almería. También proporciona recursos para el riego de unas 120.000 hectáreas, gestionadas por más de 40.000 usuarios del regadío. La paralización temporal del transporte de agua obliga por tanto a una planificación cuidadosa del suministro mientras duren las obras, aunque el Ministerio insiste en que se mantiene la seguridad para la población.

