Nuevas terapias para el párkinson acercan esperanza a los pacientes en Cartagena

Ejemplo de shortcode con estilo
Especialistas reunidos en el Campus de Cartagena de la UCAM han presentado avances en terapias para el párkinson que buscan mejorar los síntomas y la calidad de vida cuando la medicación no basta.

Especialistas en párkinson se han reunido este jueves en el Campus de Cartagena de la Universidad Católica San Antonio (UCAM) para analizar nuevas terapias que buscan mejorar los síntomas y la calidad de vida de los pacientes cuando la medicación ya no resulta suficiente.

Avances y desafíos del párkinson

El encuentro, titulado ‘Avances y desafíos del párkinson’, ha estado organizado junto a la Federación de Asociaciones de Párkinson de la Región de Murcia (FEPAMUR) y la Asociación de Párkinson de Cartagena. La jornada ha reunido a neurólogos, investigadores y profesionales sanitarios implicados en el abordaje integral de la enfermedad.

Entre las principales opciones expuestas se ha destacado la estimulación cerebral profunda, ya implantada en determinados perfiles clínicos. Esta técnica actúa sobre áreas concretas del cerebro mediante impulsos eléctricos ajustables, con el fin de reducir la rigidez, la lentitud de movimientos y otras alteraciones motoras que limitan la autonomía diaria.

Otras líneas de trabajo se encuentran aún en fase de investigación, pero apuntan a cambios relevantes en el abordaje del párkinson. Entre ellas figuran los ultrasonidos para intervenciones no invasivas, que permiten actuar sobre zonas específicas del cerebro sin cirugía abierta, lo que podría reducir riesgos y acortar los tiempos de recuperación.

También se han presentado los avances en trasplantes de células dopaminérgicas. Estos procedimientos se orientan a reemplazar las células que dejan de producir dopamina, un neurotransmisor clave en el control del movimiento, con el objetivo de recuperar parte de la función perdida y retrasar la progresión de los síntomas.

En paralelo, los investigadores trabajan en el desarrollo de interfaces cerebro-máquina. Estas tecnologías buscan conectar el cerebro con dispositivos externos capaces de interpretar las señales neuronales y transformarlas en movimientos o acciones, lo que abriría nuevas posibilidades de rehabilitación y asistencia a pacientes con discapacidad motora avanzada.

El catedrático de Neurocirugía de la Universidad de Toronto, Andrés M. Lozano, ha resumido el objetivo de estas líneas de trabajo al afirmar que ‘el objetivo es reponer las células que mueren en el párkinson para que vuelvan a producir dopamina y mejorar los síntomas del paciente’. Según ha explicado, estas estrategias pretenden ir más allá del tratamiento sintomático clásico y acercarse a mecanismos de reparación del tejido dañado.

Por su parte, el presidente de FEPAMUR y de la Asociación de Párkinson de Cartagena, César Martínez, ha subrayado el impacto emocional que tienen estos avances para las personas afectadas y sus familias. A su juicio, estas investigaciones ‘transmiten esperanza, porque la enfermedad avanza, pero también lo hace la investigación’.

La vicerrectora de Investigación de la UCAM, Estrella Núñez, ha incidido en la dimensión social de la ciencia. Durante su intervención ha recalcado que ‘la investigación es un servicio‘ y ha defendido que los avances con respaldo científico deben llegar de forma efectiva a quienes padecen estas enfermedades, a través del sistema sanitario y de los recursos asistenciales.

Además de las terapias más avanzadas, la jornada ha abordado el papel de los cuidados cotidianos en la evolución del párkinson. El director-gerente del Centro KIPE, Pedro Martínez, y la responsable de Investigación en Neurociencia y Neuromodulación de Ionclinics, Ane Miren Gutiérrez, han analizado la importancia de la fisioterapia, el ejercicio físico regular y las técnicas de neuromodulación no invasiva.

Estos enfoques complementarios buscan mejorar la movilidad, la fuerza y el equilibrio, así como reducir la rigidez y las caídas, factores que influyen directamente en la autonomía personal. Los ponentes han insistido en que la combinación de tratamientos farmacológicos, terapias avanzadas y rehabilitación activa ofrece mejores resultados que las intervenciones aisladas.

En conjunto, la jornada ha servido para poner en común la experiencia de distintos equipos y para actualizar a pacientes y profesionales sobre las opciones disponibles y las que se vislumbran a corto y medio plazo. El mensaje compartido ha sido que, aunque el párkinson sigue siendo una enfermedad crónica y compleja, la investigación ha abierto nuevas vías que pueden traducirse en más años de vida con mejor calidad para quienes la padecen.