La nueva iluminación LED devuelve el brillo nocturno al Palacio Consistorial de Cartagena

El Palacio Consistorial de Cartagena ha estrenado una nueva iluminación ornamental con casi 3.000 luminarias LED, que mejora un 60 % su eficiencia energética y refuerza su presencia nocturna como uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

La actuación ha incorporado 2.892 luminarias de última generación, distribuidas según las características de cada elemento del inmueble. El objetivo ha sido realzar la riqueza arquitectónica, escultórica y ornamental del Palacio, minimizando al mismo tiempo el impacto sobre el monumento.

Según han explicado desde el Ayuntamiento, la intervención cuenta con una potencia instalada de 2.904 W. Gracias a la tecnología LED, el consumo energético se ha reducido en torno a un 60 %, lo que contribuye a una mayor sostenibilidad y a la disminución de la huella de carbono del edificio.

La nueva composición lumínica pone en valor la arquitectura modernista de influencias eclécticas del inmueble. Destaca sus fachadas de mármol blanco, las pilastras, los balcones, los vanos, las cornisas y los relieves decorativos, además de las cúpulas metálicas revestidas de zinc que coronan el conjunto.

El proyecto ha jugado con diferentes temperaturas de color, desde tonos cálidos hasta blancos más neutros. Esta combinación permite subrayar las proporciones del edificio y acentuar la riqueza de sus detalles ornamentales, reforzando así la imagen nocturna del Palacio en el entorno del puerto.

Desde el Consistorio han señalado que ‘el resultado es una iluminación equilibrada, sostenible y coherente con el carácter monumental del inmueble y con el entorno histórico y marítimo en el que se integra’. La actuación busca que el edificio gane protagonismo al anochecer sin perder su identidad histórica.

La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha destacado el impacto visual y simbólico de la renovación. A su juicio, con esta nueva iluminación ‘el Palacio Consistorial vuelve a tener el protagonismo que merece cuando cae la noche. Es uno de los edificios más reconocibles de Cartagena y forma parte de esa imagen de ciudad que queremos seguir promocionando’.

Arroyo ha incidido en el componente ambiental del proyecto y ha subrayado que se ha ejecutado ‘de una manera más sostenible, con luminarias de última generación, un 60 % más eficientes y que reducen la huella de carbono’. La regidora ha enmarcado esta intervención en una estrategia más amplia de puesta en valor del patrimonio local.

En este sentido, la alcaldesa ha recordado que esta ‘no es una actuación aislada’ y ha señalado que ‘se suma a la iluminación del Castillo de la Concepción y el Parque Arqueológico de El Molinete, consiguiendo que nuestro patrimonio también se descubra y se disfrute cuando anochece’. De este modo, Cartagena amplía su oferta turística y cultural en horario nocturno.

Historia y valor patrimonial del edificio

El Palacio Consistorial fue inaugurado en 1907 y proyectado por el arquitecto Tomás Rico Valarino. Su construcción tuvo lugar en una etapa de profunda transformación urbana y de gran prosperidad económica, impulsada por la actividad minera de la sierra de Cartagena-La Unión, el auge del comercio marítimo y la consolidación del puerto como enclave estratégico del Mediterráneo español.

El edificio nació como sede del gobierno municipal y como símbolo del progreso y la identidad cívica de la ciudad. Desde entonces se ha mantenido durante más de un siglo como uno de los principales escenarios de la vida pública cartagenera, acogiendo actos institucionales y celebraciones relevantes.

El inmueble presenta una singular planta triangular, condicionada por la parcela situada entre la plaza del Ayuntamiento y el frente portuario. Esta forma particular ha determinado la organización de los espacios y la disposición de las fachadas, siempre con un marcado carácter representativo.

La riqueza de su ornamentación escultórica, los elementos de forja, las vidrieras y la composición de las fachadas reflejan la voluntad de integrar arte y arquitectura en un conjunto monumental. Cada detalle exterior ha sido pensado para reforzar la imagen institucional del edificio y su peso simbólico en la ciudad.

En el interior sobresalen el vestíbulo principal y la escalera imperial, concebida como eje representativo del inmueble. Junto a estos elementos destacan los trabajos de carpintería, forja y vidriería, que acentúan el carácter simbólico y ceremonial de los espacios interiores y completan el valor patrimonial del Palacio.