La Policía Nacional ha desmantelado un narcopiso en la avenida Primero de Mayo de la pedanía murciana de El Palmar, utilizado para la venta de cocaína al menudeo durante todo el día, y ha detenido a su presunto responsable.
La investigación se ha centrado en una vivienda que, según los agentes, funcionaba como punto de distribución de cocaína a pequeña escala. El piso registraba un trasiego constante de consumidores, lo que ha llamado la atención de los investigadores y ha servido como uno de los indicios de la actividad ilegal.
Las pesquisas del Grupo de Estupefacientes de la Jefatura Superior de la Policía Nacional se han iniciado el pasado mes de abril, tras detectar movimientos sospechosos en el inmueble. Desde entonces, los agentes han realizado vigilancias discretas y un seguimiento continuado para confirmar que se trataba de un punto de venta de droga.
En el registro de la vivienda, los policías han arrestado al presunto responsable del narcopiso e intervenido varias dosis de cocaína ya preparadas para su venta directa a los consumidores. También han hallado otras sustancias destinadas al corte y manipulación de la droga, lo que indica que en el lugar no solo se vendía, sino que también se preparaba el producto para su distribución inmediata.
Además, los agentes han localizado anotaciones manuscritas con registros detallados de compras y ventas de las sustancias. Junto a esta documentación han encontrado balanzas de precisión y dinero en efectivo, elementos habituales en la gestión diaria de un punto de venta de estupefacientes.
Medidas de seguridad avanzadas
La vivienda contaba con una puerta acorazada que reforzaba el acceso principal e intentaba dificultar una posible entrada policial rápida. Según la Policía Nacional, el piso disponía también de un circuito de cámaras de vigilancia que controlaba en todo momento la entrada y salida de personas.
Ese sistema de videovigilancia permitía al responsable del narcopiso detectar con antelación la presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en las inmediaciones. Esta infraestructura de seguridad ha complicado el trabajo de los investigadores y ha obligado a planificar con detalle el operativo para evitar fugas de clientes o la destrucción de pruebas.
Tras el registro y la intervención de la droga, del dinero y del material empleado para su preparación, el presunto responsable ha quedado detenido y a disposición judicial, acusado de un delito contra la salud pública vinculado al tráfico de estupefacientes.

