Las lluvias vuelven a cargar el Mar Menor mientras los tanques frenan 100.000 m³ de escorrentía

El último episodio de lluvias ha aportado 0,33 hectómetros cúbicos de agua al Mar Menor a través de las ramblas aforadas, mientras que los 14 tanques ambientales del Campo de Cartagena han retenido alrededor de 100.000 metros cúbicos de escorrentías cargadas de arrastres urbanos.

Según los datos de la red de seguimiento autonómica, a las 10.00 horas de este viernes la rambla del Albujón transportaba 784 litros por segundo, después de haber alcanzado durante la madrugada un máximo de 1.123 litros por segundo. En lo que va de año, esta rambla ha acumulado ya una aportación de 11,3 hectómetros cúbicos hacia la laguna.

Las autoridades regionales han explicado que las precipitaciones han sido generalizadas en toda la cuenca vertiente al Mar Menor y especialmente intensas en su franja central. Esa distribución ha marcado el comportamiento de las principales ramblas y ha determinado los caudales que finalmente han llegado a la laguna salada.

Picos de caudal en las ramblas

La rambla de La Maraña ha registrado dos picos de hasta 5.600 litros por segundo. En el caso de la rambla de Las Colonias, los máximos se han situado en 5.630 y 4.300 litros por segundo, coincidiendo con las dos franjas principales de precipitación.

En cuanto a la lluvia caída, los mayores registros se han producido en Los Alcázares, con 63 litros por metro cuadrado. Le han seguido Pozo Estrecho, con 36,2 litros por metro cuadrado, y Torre Pacheco y La Maraña, con valores en torno a 30 litros por metro cuadrado.

La red de monitorización permanente del ecosistema que gestiona el Gobierno regional ha permitido seguir en tiempo real la respuesta de la cuenca. Este sistema recoge la evolución de los caudales que circulan por las ramblas, los volúmenes de agua que alcanzan el Mar Menor y su incidencia posterior sobre los parámetros ambientales de la laguna.

El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, ha subrayado la importancia de esa información continua. Según ha afirmado, ‘disponer de una monitorización permanente nos permite saber qué está ocurriendo en cada momento, conocer cómo responden las ramblas ante precipitaciones intensas y seguir la evolución del Mar Menor durante los días posteriores’.

Tanques ambientales al 50 % de su capacidad

Los 14 tanques ambientales instalados en el Campo de Cartagena han recogido y regulado las primeras aguas de lluvia. Estas primeras escorrentías suelen concentrar una mayor cantidad de arrastres procedentes de las zonas urbanas, por lo que su retención evita la llegada directa de estos materiales al Mar Menor.

La red cuenta con capacidad para almacenar hasta 200.000 metros cúbicos durante episodios de precipitaciones intensas, el equivalente a 200 millones de litros de agua de escorrentía. En este episodio se han llenado en torno al 50 por ciento, lo que supone alrededor de 100.000 metros cúbicos retenidos.

Vázquez ha defendido el efecto de estas infraestructuras. A su juicio, ‘las medidas que hemos ido poniendo en marcha funcionan y episodios como el de ayer permiten comprobar su utilidad. Los tanques ambientales reducen la llegada directa de agua dulce, arrastres y contaminantes y contribuyen a amortiguar la presión que una lluvia intensa ejerce sobre un ecosistema tan sensible’.

Control y petición de más actuaciones

El Ejecutivo regional mantiene además un amplio programa de control sobre el Mar Menor y su cuenca vertiente. Este dispositivo incluye analíticas de alta frecuencia, seguimiento en 20 puntos estratégicos, controles semanales de nutrientes en 11 puntos del interior de la laguna y vigilancia de las aguas subterráneas mediante piezómetros.

A estas tareas se suman actuaciones sobre el terreno, como la retirada continuada de biomasa en el litoral o infraestructuras destinadas a minimizar la llegada de escorrentías al Mar Menor. El objetivo es reducir progresivamente la presión que suponen las entradas de agua cargada de nutrientes y otros materiales.

El consejero ha indicado que ‘las medidas regionales permiten conocer y reducir el impacto de estos episodios, pero seguimos necesitando actuar sobre el origen de dos de las principales presiones que recibe el Mar Menor: las aportaciones a través de las ramblas y el elevado nivel del acuífero Cuaternario‘.

Desde el Gobierno regional han insistido en que esperan información y avances por parte de la Administración del Estado sobre actuaciones de su competencia. Entre ellas citan la ampliación del sistema de bombeo de la rambla del Albujón, las intervenciones sobre las aguas subterráneas, la red de control de nitratos y los estudios sobre las masas de agua del Campo de Cartagena.

Vázquez ha recalcado que ‘el Gobierno regional está actuando sobre el terreno, monitorizando de forma permanente, reteniendo escorrentías y aplicando medidas para reducir las presiones sobre el Mar Menor. Es necesario que todas las administraciones hagan lo propio para seguir avanzando en su protección’.