Más de medio centenar de ciudadanos ha participado este sábado en una Jura de Bandera para personal civil en Cartagena. El acto se ha celebrado en la explanada del puerto y ha contado con la participación de la alcaldesa, Noelia Arroyo, que también ha prestado juramento.
La ceremonia se ha organizado en colaboración con el Arsenal Militar y ha reunido a autoridades civiles y militares. Además, ha asistido una amplia representación de la sociedad cartagenera y de la Corporación municipal, con los portavoces Jesús Giménez, Gonzalo López y Manuel Torres.
Arroyo ha subrayado la importancia de expresar públicamente el compromiso con el Rey, la Constitución y los valores democráticos. Ha presentado la Jura de Bandera ‘como expresión del necesario compromiso cotidiano de los ciudadanos con los valores constitucionales’.
‘Lo que hemos pronunciado hoy es, precisamente, una promesa de lealtad. Lealtad a España, a nuestra Constitución y a los valores que en ella compartimos: la libertad, la justicia y la igualdad’, ha señalado la alcaldesa durante su intervención.
Compromiso ciudadano y vínculo con la Armada
La alcaldesa ha destacado que la defensa de esos valores ‘no corresponde exclusivamente a las Fuerzas Armadas, sino también a cada ciudadano desde sus propias responsabilidades’. Según ha dicho, ‘somos miles los ciudadanos que sentimos en estos momentos la necesidad de expresar nuestra lealtad al Rey, la defensa de España, de sus fronteras, de la legalidad, de un Estado basado en la separación de poderes, del respeto al pluralismo y a la libertad’.
El acto ha estado copresidido por la propia alcaldesa y el almirante del Arsenal, Alejandro Cuerda. Ambos han presidido la ceremonia con el submarino S-81 Isaac Peral como telón de fondo, un elemento muy simbólico para la ciudad.
La presencia del submarino ha permitido a Arroyo enlazar la ceremonia con la figura del inventor cartagenero Isaac Peral, de cuyo nacimiento se cumple el 175 aniversario. La alcaldesa ha presentado a Peral como símbolo de la Cartagena que la ciudad aspira a consolidar.
‘Peral fue un ingeniero brillante, un hombre que miraba al futuro. Pero antes que ingeniero visionario, Peral fue marino y, por tanto, un hombre comprometido con España’, ha afirmado Arroyo.
Para la regidora, esas dos facetas resumen dos grandes aspiraciones de Cartagena. Por un lado, ‘una ciudad leal a España y a su marco constitucional’. Por otro, una ciudad ‘abierta al futuro, a la tecnología, a la universidad y a las nuevas industrias’.
Arroyo ha recordado que Isaac Peral llevó a España a la vanguardia de la navegación submarina. Lo ha definido además como inspiración para ‘la Cartagena tecnológica’ sobre la que la ciudad quiere construir su futuro.
El acto ha servido también para conmemorar los 300 años de la creación de los Departamentos Marítimos. Ese hito histórico ha marcado la relación entre Cartagena y la Armada, con un impacto decisivo en la economía, la industria y la vida social de la ciudad.
La alcaldesa ha subrayado que desde entonces la ciudad y la Armada ‘han caminado juntas’. Ha recordado que el Arsenal impulsó una industria que forma parte tanto de la historia como del futuro de Cartagena.
Por su parte, el almirante jefe del Arsenal ha centrado su intervención en la condición marítima de España y en el trabajo diario de la Armada. Ha explicado que una media de 3.500 marinos permanece cada día en la mar.
Sus cometidos abarcan la protección de las aguas y del tráfico mercante y pesquero. También incluyen la participación en misiones internacionales y el apoyo a la comunidad científica en la Antártida.
El almirante ha incidido en los tres siglos de vínculo entre Cartagena y la Armada. Ha recordado que miles de cartageneros han trabajado en el Arsenal y que numerosos marinos han elegido la ciudad para establecerse y formar sus familias.
‘No se entiende Cartagena sin la Armada, ni la Armada sin Cartagena’, ha resumido durante su discurso.
En referencia a Isaac Peral y al S-81 situado junto al lugar de la ceremonia, el almirante ha lanzado un mensaje de orgullo tecnológico. Ha destacado que el diseño y construcción en Cartagena del submarino representa ‘la capacidad tecnológica e industrial española y un reto al alcance de muy pocos países’.

