Una inscripción romana monumental localizada en los Baños Romanos de Fortuna ha pasado a custodia del Museo Arqueológico de Murcia para su estudio y conservación, tras ser descubierta durante la actual campaña de excavaciones financiada por el Gobierno regional.
La pieza está grabada en un sillar de piedra de unos 90 centímetros de longitud conservada y muestra letras de hasta 23 centímetros de altura. Según las primeras estimaciones, el texto original habría alcanzado al menos 4,8 metros, lo que sitúa esta inscripción entre las de mayor tamaño documentadas en la Región de Murcia.
El hallazgo se ha producido en un muro construido con elementos arquitectónicos reutilizados, en una zona afectada por un derrumbe. Los arqueólogos han identificado la pieza integrada en esa fábrica, lo que indica que la inscripción tuvo una primera vida monumental y, más tarde, se reaprovechó como simple sillar.
Avances en el conocimiento del complejo termal
Los trabajos de excavación, dotados con 150.000 euros por el Ejecutivo autonómico, han permitido no solo la localización de la inscripción, sino también avanzar en el conocimiento del conjunto termal. La investigación ha dejado al descubierto la totalidad de la piscina y ha permitido delimitar con mayor precisión la planta del edificio principal.
El director general de Patrimonio Cultural, Patricio Sánchez, ha visitado el yacimiento junto a la alcaldesa de Fortuna, Catalina Herrero, y el responsable de la excavación, el profesor de la Universidad de Murcia Gonzalo Matilla. Durante la visita, han subrayado la relevancia de un hallazgo que ayudará a reconstruir la evolución histórica y arquitectónica de los Baños Romanos.
La datación preliminar sitúa la inscripción entre finales del siglo I antes de Cristo y el siglo II después de Cristo. Los especialistas no descartan que pueda corresponder a época augustea, lo que reforzaría la importancia del enclave en los primeros siglos de presencia romana en la zona.
En la Región de Murcia solo se han documentado otras tres inscripciones con caracteres de dimensiones similares, todas ellas en Cartagena. Esa rareza convierte la pieza de Fortuna en un testimonio epigráfico singular para estudiar la monumentalidad y el uso de grandes textos públicos en el sureste peninsular.
Los Baños Romanos de Fortuna están declarados Bien de Interés Cultural desde 2016. El nuevo hallazgo ha aportado información clave sobre la configuración original del complejo y su posterior transformación, y ha reforzado la necesidad de seguir investigando y protegiendo este enclave termal histórico.

