Francisco Lucas, delegado del Gobierno en la Región de Murcia, ha defendido que Cartagena sigue siendo una ciudad en calma y ha rechazado las comparaciones con Ceuta al abordar la gestión migratoria, al tiempo que ha prometido reabrir la línea ferroviaria Cartagena-Chinchilla cuando concluyan las obras.
Durante la toma de posesión del nuevo comisario jefe de la Policía Nacional de Cartagena, Lucas ha cargado contra la ‘ansiedad política’ y los ‘bulos’ que, a su juicio, se han lanzado en las últimas semanas sobre la situación migratoria en la ciudad.
Según ha señalado, si alguien se guiara por ‘la realidad política y mediática de estas últimas semanas, con declaraciones tan fuera de lugar’, esperaría llegar a Cartagena y ‘encontrarse una ciudad sitiada, invadida y colapsada’. Sin embargo, ha contrapuesto que la realidad que se encuentra es ‘una ciudad en paz y armonía‘.
El delegado ha insistido en que ‘la gestión migratoria no acaba con nuestras obligaciones legales o policiales’ y ha subrayado que ‘existe un componente humanitario que distingue y engrandece nuestra democracia’. Con estas palabras ha querido remarcar que, además del control y la seguridad, el enfoque del Ejecutivo central incorpora la dimensión humanitaria en la respuesta a los flujos migratorios.
Apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
Lucas ha reiterado el compromiso del Gobierno central con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y ha asegurado que se ha propuesto ‘continuar mejorando los medios de los que disponéis y ampliar las dependencias policiales de la comisaría‘ de Cartagena. Ha defendido que la mejora de recursos materiales y de infraestructuras resulta clave para afrontar con eficacia tanto la gestión migratoria como el resto de retos de seguridad.
En paralelo, ha realizado un llamamiento explícito a ‘la colaboración y al trabajo conjunto con sentido de Estado‘ para abordar las crisis migratorias. A su juicio, estas situaciones exigen coordinación institucional y evitar el uso partidista del fenómeno.
En este punto, ha criticado de forma directa al presidente de la Comunidad, Fernando López Miras. ‘La actitud de López Miras demuestra que no está a la altura de ser un presidente que merece la Región de Murcia’, ha apostillado, marcando distancia con la posición del Gobierno autonómico en este asunto.
Respondiendo a la petición de la Asamblea Regional para que comparezca en sede parlamentaria y ofrezca información sobre la situación y los medios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Lucas ha replicado que lo hará ‘como presidente del Gobierno regional a partir de mayo de 2027’. Con esta frase ha deslizado una crítica irónica y ha insinuado sus aspiraciones políticas a futuro.
Compromiso con la línea Cartagena-Chinchilla
Además del bloque migratorio y de seguridad, el delegado del Gobierno ha abordado la situación de la línea convencional Cartagena-Chinchilla. Lucas ha reiterado su compromiso de restablecer el servicio ‘en cuanto terminen las obras’, sin concretar todavía una fecha exacta para la vuelta de los trenes.
Al mismo tiempo, ha reprochado al Partido Popular que, según ha asegurado, fue el ‘único’ partido que ‘pretendía cerrar definitivamente la línea con la llegada de la alta velocidad por Alicante’. Ha defendido que la intención del actual Gobierno pasa por reabrir el trazado una vez concluyan los trabajos pendientes.
Este mes de septiembre se han cumplido cuatro años desde que la circulación en esta línea ferroviaria quedó suspendida. La última circulación se produjo, según ha recordado, el 1 de septiembre de 2022, y desde entonces el servicio se mantiene interrumpido a la espera de la finalización de las obras, todavía sin calendario oficial de reapertura.

