España ha recibido la asignación de 74,3 millones de euros del programa LIFE para financiar 27 proyectos ambientales. Las iniciativas se reparten por varias comunidades autónomas y buscan proteger especies amenazadas, prevenir incendios, mejorar agua y residuos e impulsar energías limpias.
Estos fondos forman parte de un paquete de más de 390 millones de euros que la Comisión Europea ha aprobado para 135 proyectos en distintos países europeos. La inversión total movilizada alcanzará los 579 millones, ya que al dinero comunitario se suman aportaciones de administraciones nacionales y locales, empresas y otras entidades.
Protección de especies amenazadas
Una parte importante del presupuesto se ha destinado a proteger fauna en peligro. Entre las actuaciones más relevantes figuran dos proyectos centrados en especies muy amenazadas en España.
El primero busca recuperar las poblaciones de desmán ibérico, un pequeño mamífero acuático conocido como ‘rata trompetera’. Este proyecto contará con 13,2 millones de euros para reforzar sus poblaciones y mejorar su hábitat.
El segundo se centrará en la alondra ricotí, un ave cuya supervivencia está comprometida por la degradación de su entorno natural. Esta iniciativa dispondrá de cerca de 10,8 millones de euros para frenar su declive.
Además, se han aprobado cerca de 6,5 millones de euros para proteger al tritón del Montseny. Este anfibio es uno de los más amenazados de Europa occidental y apenas sobreviven menos de 3.500 ejemplares en arroyos de esta zona de Cataluña.
Otros 4,9 millones de euros se dedicarán a combatir la expansión de serpientes invasoras en Canarias y Baleares. Estas especies invasoras amenazan a los reptiles autóctonos de los archipiélagos y alteran los ecosistemas insulares.
Gestión del agua, residuos y recursos
Más allá de la fauna, Bruselas ha respaldado proyectos para mejorar la gestión de recursos naturales y residuos en España. Uno de ellos se desarrollará en la provincia de Cáceres y recibirá unos 2,7 millones de euros.
Este proyecto prevé instalar dispositivos con inteligencia artificial en 982 contenedores públicos. Los equipos identificarán los envases depositados y facilitarán sistemas de incentivos para aumentar el reciclaje entre la ciudadanía.
En la Región de Murcia se ha aprobado otra actuación ligada al ciclo del agua, dotada con cerca de 2,2 millones de euros. El objetivo es probar nuevas tecnologías de depuración capaces de eliminar más del 92% de determinados contaminantes en aguas residuales urbanas.
El agua tratada se reutilizará para recargar acuíferos de la cuenca del Segura. Esta medida busca mejorar la disponibilidad de recursos hídricos en un territorio especialmente expuesto a la sequía.
En Sevilla se impulsará un proyecto para valorizar residuos agrícolas, con una financiación de unos 4,5 millones de euros. La iniciativa transformará los restos de poda de olivares en gas renovable y productos para mejorar los suelos.
Con ello se pretende aprovechar unos residuos que a menudo se queman o se dejan descomponer en el campo. Así se reducirá la contaminación asociada y se generarán nuevas fuentes de energía y fertilización.
Prevención de incendios y renovación urbana
El paquete de proyectos seleccionados incluye también medidas de prevención de incendios forestales en España y Portugal. Se trabajará para reforzar la resistencia de los bosques mediterráneos frente al cambio climático y reducir el riesgo de grandes incendios.
Además, se financiarán actuaciones para recuperar espacios públicos urbanos mediante zonas verdes. Entre ellas figura una transformación prevista en Cartagena, que incorporará áreas verdes para mejorar la calidad ambiental y la adaptación al calor.
En el ámbito de la eficiencia energética destaca una iniciativa en Cataluña orientada a la vivienda. Este proyecto facilitará la rehabilitación energética de viviendas vacías y su entrada en el mercado del alquiler asequible.
La actuación prevé asesorar a 640 propietarios y rehabilitar más de 378 inmuebles en los municipios de Olot y Sant Joan de les Abadesses. El objetivo es reducir el consumo energético, combatir la pobreza energética y aumentar la oferta de alquiler a precios asequibles.
En conjunto, los 27 proyectos financiados en España combinan conservación de la biodiversidad, economía circular, eficiencia energética y adaptación al cambio climático. La Comisión Europea ha subrayado que estas actuaciones deben ayudar a preservar ecosistemas, mejorar la calidad de vida y avanzar hacia una economía más limpia.

