La flor natural ha mantenido el liderazgo frente a las opciones sintéticas o preservadas para Todos los Santos en la Región de Murcia. La producción regional de clavel, dalia y eucalipto destaca por su calidad y aporta una parte relevante del suministro.
La festividad representa entre el 5% y el 10% de la facturación anual de las floristerías en las grandes ciudades. En municipios rurales con mayor arraigo, la cifra alcanza entre el 20% y el 25% de las ventas anuales. Así lo ha explicado Fernando Ríos, presidente de la Asociación Española de Floristas (AEFI).
Los costes elevan algunos precios
El encarecimiento de la producción y las altas temperaturas estivales han elevado los precios de las flores. En algunas ocasiones, la margarita ha llegado a igualar o superar el precio de la rosa.
También han influido el aumento del coste de los insumos agrícolas y el transporte desde mercados de importación, como Holanda o Sudamérica. Estos factores han condicionado las tarifas finales de algunas variedades.
Ríos ha señalado que los compradores murcianos adelantan cada vez más sus encargos. Muchos los realizan a mediados de octubre, una práctica que ha cobrado fuerza desde la pandemia del coronavirus. Antes, las compras solían concentrarse en las semanas más próximas a Todos los Santos.
La producción regional abastece a las tiendas
Las zonas de cultivo de Canara, en Cehegín, Puerto Lumbreras y la huerta suministran una parte significativa del clavel, los gladiolos y el eucalipto que necesitan las floristerías. La producción local contribuye así a atender la demanda de la festividad.
La compra se mantiene principalmente en las tiendas físicas. Los profesionales adaptan los arreglos a las bases y los jarrones de cada cliente, una tarea que requiere ajustar la composición directamente.
Este hábito contrasta con fechas como San Valentín o el Día de la Madre, cuando predominan las plataformas digitales y los envíos a domicilio. Para Todos los Santos, entre el 80% y el 90% de los compradores encarga el centro floral a un profesional. El 10% restante compra flores sueltas y prepara su propia composición.

