Los futuros estándares mínimos de eficiencia para centros de datos en la Unión Europea tendrán en cuenta el tamaño, la antigüedad, el clima y la ubicación de cada instalación. Así lo ha planteado la Comisión Europea en un informe que coincide con los criterios defendidos por el Gobierno de la Región de Murcia en sus alegaciones al proyecto de Real Decreto estatal que regulará este tipo de infraestructuras.
El documento europeo indica que los nuevos requisitos de rendimiento deberán ser ‘ambiciosos pero realistas’ y adaptarse a las características de cada centro y de cada territorio. Según ha destacado la Comunidad, este enfoque refuerza la posición que ha mantenido en el proceso de alegaciones ante el Ministerio.
El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, ha señalado que ‘Europa reconoce que no se pueden establecer requisitos idénticos sin tener en cuenta dónde se ubica cada instalación y las condiciones en las que tiene que operar’. A su juicio, esta visión avala la necesidad de modular las exigencias en función del contexto climático y técnico.
Advertencia sobre el clima y la eficiencia
Las alegaciones presentadas por la Comunidad el pasado 10 de septiembre han advertido de que aplicar los mismos límites de eficiencia energética a todos los centros de datos, sin considerar las temperaturas exteriores, podría penalizar especialmente a territorios cálidos como la Región de Murcia. En estos entornos, los sistemas de refrigeración necesitan más energía para mantener las condiciones de funcionamiento.
El proyecto estatal establece de forma transitoria un valor máximo de eficiencia energética (PUE) de 1,15 y un valor máximo de eficiencia hídrica (WUE) de 0,1. La Comunidad ha solicitado revisar estos límites para que recojan las particularidades climáticas de los distintos territorios y no se traduzcan en una desventaja competitiva para las zonas con temperaturas más altas.
El informe de la Comisión Europea también contempla que los futuros estándares puedan fijar umbrales diferenciados para varios indicadores. Entre ellos, menciona la eficiencia energética, el consumo de agua y el uso de energías renovables, o incluso una combinación de todos estos parámetros. Además, propone un enfoque tecnológicamente neutral para avanzar hacia centros de datos climáticamente neutros sin imponer soluciones concretas.
En este contexto, Vázquez ha defendido que la regulación permita utilizar las soluciones de refrigeración más adecuadas según cada instalación y cada territorio. Ha recordado que ‘el consumo de energía y de agua están relacionados en estos sistemas’, por lo que considera esencial poder elegir la tecnología más eficiente en cada caso.
Más consumo eléctrico y mejor integración en la red
La Comisión Europea ha advertido del notable aumento de la demanda eléctrica asociado al desarrollo de los centros de datos en toda la Unión Europea. Sus previsiones estiman que el consumo de estas instalaciones podría pasar de 68 TWh en 2024 a 114 TWh en 2030. De cumplirse estas cifras, los centros de datos representarían alrededor del 3,2 % de la demanda eléctrica europea.
Ante este escenario, el informe incide en la necesidad de mejorar la integración de los centros de datos en el sistema energético. Plantea que estas infraestructuras deben poder adaptar su funcionamiento a las condiciones de la red, por ejemplo modulando consumos en momentos de mayor tensión o aprovechando mejor la generación renovable disponible.
La Comunidad ha señalado que esta cuestión también ha formado parte de sus alegaciones al proyecto de Real Decreto. Considera que la nueva regulación estatal puede alterar las previsiones de demanda empleadas para planificar las infraestructuras eléctricas, por lo que reclama tener en cuenta el crecimiento previsto de los centros de datos en cada territorio.
La Comisión Europea mantiene abierta hasta el 14 de diciembre una consulta pública sobre estos futuros estándares mínimos de rendimiento. Durante este periodo, administraciones, empresas y entidades interesadas pueden presentar observaciones y propuestas, que se tendrán en cuenta antes de fijar los criterios definitivos.

