Un total de 175 escolares de Primaria de la ciudad de Murcia ha conocido este jueves de primera mano el funcionamiento del comercio local y tradicional del barrio del Carmen, dentro del proyecto educativo ‘Érase una vez un comercio’ que impulsa la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social.
Los alumnos pertenecen a los colegios públicos Nuestra Señora del Carmen y Félix Rodríguez de la Fuente. Durante la jornada han recorrido varios comercios de proximidad de distintos sectores, todos ubicados en el barrio del Carmen de la capital murciana.
En cada establecimiento, los participantes han podido observar cómo se organizan estos pequeños negocios en su día a día. También han charlado con los responsables de los comercios y les han planteado preguntas sobre su trabajo cotidiano, sus principales retos y las amenazas que afrontan.
El director general de Impulso al Comercio, Innovación Empresarial e Industrias y Oficios Artesanales, Rafael Gómez, ha acompañado a los escolares durante la actividad. Esta iniciativa ha alcanzado ya a cerca de un millar de alumnos de más de una docena de centros educativos de la Región de Murcia.
Gómez ha destacado durante la visita que actuaciones como esta son esenciales para acercar a los menores al tejido comercial de sus barrios. El responsable regional ha señalado que permiten mostrar de forma práctica el peso económico y social de los comercios de proximidad.
Importancia del pequeño comercio para los barrios
El titular de Comercio ha subrayado ‘la importancia del comercio local y la necesidad de sensibilizar a los más jóvenes sobre el papel que tienen estos pequeños negocios tradicionales para crear riqueza y empleo, al tiempo que mantienen vivos los barrios y ciudades’.
Los escolares han visitado en concreto una tienda especializada en trajes de huertano y de flamenca, un comercio de ropa de bebé, un establecimiento de muebles y una ferretería. Todas estas visitas se han realizado en el entorno del barrio del Carmen, lo que ha permitido a los alumnos relacionar los contenidos de la actividad con su propia realidad cotidiana como vecinos de la ciudad.
Según la Consejería, este tipo de experiencias fomenta una mayor conciencia sobre el impacto de las decisiones de compra en el comercio de cercanía. Además, acerca a los estudiantes al emprendimiento y les muestra que detrás de cada tienda hay personas que sostienen su proyecto profesional y generan empleo en su entorno más próximo.

