El accidente de Urda provoca una doble respuesta: ayudas a las víctimas y cambios en la seguridad ferroviaria

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El Gobierno llevará al Consejo de Ministros un paquete de indemnizaciones y Renfe prepara nuevas consignas para evitar que los trenes circulen a velocidad normal cuando falle el sistema LZB.

El accidente ferroviario de Urda (Toledo) continúa generando respuestas institucionales. El Gobierno prepara ayudas económicas para las víctimas y sus familiares, mientras Renfe trabaja en nuevas instrucciones para reforzar la seguridad de sus maquinistas ante posibles fallos técnicos.

La primera medida llegará este martes, cuando el Consejo de Ministros prevé aprobar un real decreto con las indemnizaciones para los afectados. El ministro de Transportes, Óscar Puente, presentará también un informe sobre el accidente y explicará las decisiones adoptadas.

El presidente Pedro Sánchez ya había anunciado que el Ejecutivo destinaría recursos para atender a las víctimas y esclarecer lo ocurrido.

Nuevos protocolos para evitar riesgos en la circulación

En paralelo, Renfe está elaborando un documento de instrucciones para sus maquinistas. La propuesta contempla que, ante un bloqueo parcial del sistema LZB, los trenes reanuden la circulación a la vista y a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora.

También se establecería la obligación de confirmar con el centro de control de Adif que el cantón está vacío antes de continuar la marcha.

Estas medidas coinciden con las reclamaciones del sindicato Semaf, que había pedido impedir la circulación a velocidad normal cuando fallen los sistemas de seguridad ERTMS o LZB y exista riesgo de que varios trenes ocupen el mismo tramo.

Por ahora, las instrucciones no son definitivas y tendrían carácter de recomendación. La regulación de la circulación corresponde a Adif.

Ayudas económicas siguiendo el precedente de Adamuz

El paquete de ayudas previsto por el Gobierno tomará como referencia el aprobado tras el accidente ferroviario de Adamuz. Entonces se establecieron indemnizaciones de algo más de 210.000 euros por fallecido, repartidas entre ayudas directas y anticipos de los seguros.

Los heridos también recibieron compensaciones económicas en función de la gravedad de sus lesiones, desde 2.400 hasta más de 84.000 euros.

El informe de Óscar Puente y la aprobación del real decreto marcarán los próximos pasos de la respuesta del Ejecutivo, mientras Renfe continúa trabajando en las medidas preventivas para reforzar la seguridad del sistema ferroviario.