El Ayuntamiento de Cartagena ha inaugurado el curso de Educación Vial 2026-2027 con más de 4.000 plazas formativas, reforzando los contenidos sobre patinetes eléctricos y la conducta de los peatones ante los próximos cambios en la normativa de tráfico.
El concejal de Seguridad Pública, José Ramón Llorca, ha explicado que el programa de educación vial ha alcanzado en el curso anterior a más de 8.200 participantes a través de diferentes actividades y talleres. Según ha señalado, estas cifras reflejan que la educación vial ‘no es una acción aislada, sino un compromiso continuo, vivo e inclusivo’ del Ayuntamiento de Cartagena.
Más formación sobre patinetes eléctricos
Como principal novedad, el curso 2026-2027 ha incorporado un refuerzo específico sobre Vehículos de Movilidad Personal (VMP), en especial patinetes eléctricos. El objetivo es que el alumnado conozca mejor las normas que afectan a estos medios de transporte urbanos.
La formación ha previsto contenidos sobre el uso obligatorio del casco, los límites de edad y las zonas donde pueden circular estos vehículos. El Ayuntamiento quiere que los menores entiendan tanto sus derechos como sus obligaciones y aprendan a desplazarse de forma segura, con especial atención a la convivencia con peatones y otros vehículos.
El programa también ha incluido recomendaciones prácticas sobre cómo circular en grupo, señalizar maniobras y respetar la velocidad en calles residenciales. De este modo, el Consistorio busca reducir los conflictos y mejorar la seguridad en las zonas con más presencia de VMP.
Peatones, móviles y convivencia en el espacio público
Junto a los patinetes, el curso ha puesto un énfasis especial en la conducta de los peatones y la convivencia en el espacio público. La formación incide en el respeto a los semáforos, pasos de peatones y otras señalizaciones básicas para evitar atropellos y situaciones de riesgo.
El programa ha abordado también la prevención de distracciones causadas por el uso del teléfono móvil mientras se camina o se cruza la calzada. Se insiste en que el uso del dispositivo reduce la atención y aumenta el riesgo de accidentes, por lo que se anima al alumnado a revisar sus hábitos diarios.
Además, las actividades fomentan la empatía con el resto de usuarios de la vía, desde otros escolares hasta personas mayores o con movilidad reducida. El objetivo es construir una cultura de respeto mutuo que vaya más allá de las normas de tráfico y se traslade al día a día en los barrios de Cartagena.
Más de 4.000 estudiantes pasarán por el programa
El curso de Educación Vial 2026-2027 ha arrancado este 10 de septiembre en el Parque de Educación Vial de Cartagena, con la participación de alumnado del Colegio La Encarnación. Esta inauguración marca el inicio de un calendario de actividades que se extenderá durante todo el curso escolar.
El programa marco llegará este año a más de 1.500 escolares de 5º de Primaria, uno de los cursos en los que el Ayuntamiento concentra los contenidos clave de seguridad vial. Estas sesiones combinan explicaciones teóricas con prácticas en circuitos adaptados.
Además, el Parque Vial Itinerante permitirá ampliar la formación hasta 2.676 alumnos, acercando las actividades a distintos centros educativos del municipio que no pueden desplazarse al parque fijo. Esta modalidad facilita que la educación vial llegue a más barrios y a contextos escolares diversos.
La oferta se completa con programas de educación vial inclusiva y acciones dirigidas a distintos colectivos. Entre ellos se encuentran personas con discapacidad y personas mayores, que participan en talleres adaptados a sus necesidades y ritmos de aprendizaje.
El Ayuntamiento ha recordado que, dentro de este marco, también se incluyen las actividades de la Semana de la Movilidad, que en el curso anterior han superado las 700 propuestas. Estas acciones se han centrado en la promoción de desplazamientos seguros y sostenibles, con caminatas urbanas, circuitos en bicicleta y sesiones informativas.
Con este conjunto de iniciativas, Cartagena ha consolidado un modelo de formación vial que alcanza a escolares, familias y colectivos vulnerables. El Consistorio confía en que la combinación de teoría, práctica y sensibilización contribuya a reducir la siniestralidad y a mejorar la convivencia en las calles del municipio.

