Silvio Rodríguez emociona Murcia con un repaso íntimo a sus himnos

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El cantautor cubano ha repasado en Murcia algunos de sus himnos más emblemáticos en un concierto cargado de poesía, memoria y esperanza.

Silvio Rodríguez ha llenado La Condomina en un concierto muy esperado en Murcia, dentro de su gira por España de 2026, en el que ha repasado algunos de sus himnos más queridos y ha dejado al público con ganas de más.

La noche ha comenzado con Alexis Díaz-Pimienta, escritor, repentista y maestro de décimas, que ha ejercido de telonero junto a su hijo Alex. Mientras ambos jugaban con la palabra y la improvisación, el histórico coso de La Condomina se iba ocupando poco a poco, con el público pendiente del reloj a la espera de las 20.30 horas.

Pocos minutos después ha aparecido entre una gran ovación el cantautor cubano, acompañado por una sólida banda. Sobre el escenario han estado su mujer, Niurka, a la flauta y el clarinete, y su hija Malva, que ha puesto coros y teclados. El grupo lo han completado Jorge Aragón (piano), Rachid López (guitarra), Maykel Elizarde (tres), Jorge Reyes (contrabajo), Emilio Vega (vibráfono) y Oliver Valdés (batería y percusión).

En estos primeros compases, la emoción ha sido contenida, casi en susurro. Han sonado ‘Viene la cosa’, ‘Sueño con serpientes’, ‘Nuestro después’, ‘En mi calle’, ‘Me acosa el Carapálida’, ‘Más porvenir’ o ‘¿A dónde van?’. Cada tema ha despertado aplausos cómplices de un público que conocía bien el repertorio y que ha seguido las letras casi en silencio respetuoso.

El giro de la noche ha llegado con ‘La belleza’, la canción de Luis Eduardo Aute que Silvio ha llevado a su propio territorio sonoro. Con este tema se ha abierto una parte central del concierto cargada de himnos, reivindicaciones y poesía, donde han aparecido muchas de las composiciones más emblemáticas de su carrera.

Himnos, poesía y memoria

En esa sección central han sonado piezas como ‘Eva’, ‘Quien fuera’, ‘Escaramujo’, ‘Pequeña serenata diurna’ o ‘Canción del Elegido’. Estas canciones han puesto al público en pie en varias ocasiones y han convertido La Condomina en un coro colectivo. Muchos asistentes han coreado estribillos y frases que forman parte de la banda sonora de varias generaciones.

Entre canción y canción, Silvio ha querido dar espacio a la palabra desnuda. Ha recitado dos poemas que han servido para subrayar el vínculo entre música, educación y memoria histórica en su obra. El primero ha sido ‘Maestros ambulantes’, de José Martí, con el que ha reivindicado la importancia de la educación y la cultura como herramientas para ser libres.

El segundo poema ha llevado la firma de Luis Rogelio Nogueras, poeta cubano fallecido en 1985 con apenas 40 años. Rodríguez ha leído ‘Halt!’, texto escrito tras una visita al campo de concentración de Auschwitz. Lo ha hecho luciendo un pañuelo palestino y creando uno de los momentos más intensos de la velada.

En ese punto, el silencio del público ha reforzado la fuerza de los versos. El poema culmina con estos versos: ‘no acierto a comprender/ cómo olvidaron tan pronto/ el vaho del infierno‘. A continuación, sin apenas transición, ha sonado ‘La era está pariendo un corazón’, uno de los temas más icónicos de su repertorio, que ha conectado la reflexión sobre el horror del pasado con una mirada crítica al presente.

La recta final del concierto ha funcionado como una especie de canto a la esperanza, seleccionada cuidadosamente entre más de medio siglo de canciones. Tras los versos de Nogueras, Silvio ha encadenado una serie de títulos que muchos asistentes esperaban desde el inicio.

En esta parte final han sonado ‘El necio’, ‘Venga la esperanza’, ‘Ojalá’ y ‘Unicornio Azul’. Cada introducción de guitarra o piano provocaba un murmullo de reconocimiento y un aplauso inmediato, consciente de que el concierto se acercaba a su desenlace.

Cuando parecía que la despedida era definitiva, el cantautor ha regresado al escenario para un último guiño al público murciano. Como colofón, ha elegido ‘Te molesta mi amor’, con la que se ha despedido entre aplausos prolongados.

El recital ha demostrado que, después de 59 años sobre los escenarios y 21 discos de estudio, Silvio Rodríguez sigue construyendo conciertos donde se cruzan memoria, compromiso político, ternura y poesía. El público de Murcia ha salido con la sensación de haber asistido a un repaso muy personal a una obra inmensa, y también con el deseo de volver a verlo cuando llegue su próximo trabajo de estudio, previsto tras ‘Quería saber’, publicado en 2024.