Los centros de visitantes y puntos de información de los espacios naturales protegidos de la Región de Murcia han recibido 8.809 visitas durante los meses de julio y agosto. Estos equipamientos se han consolidado como espacios climatizados donde descansar del calor mientras se conocen los valores ambientales de cada enclave.
En total, la red ha contado este verano con ocho equipamientos abiertos al público, entre centros de visitantes y puntos de información, repartidos por distintos espacios naturales. De esta forma se ha garantizado un servicio continuo de acogida y atención a quienes han recorrido estos parajes durante la temporada estival.
La directora general de Patrimonio Natural y Acción Climática, Inmaculada Torres, ha subrayado el papel de estos recursos. Según ha indicado, ‘estos centros han demostrado una vez más que, además de ser la mejor puerta de entrada para descubrir nuestros espacios protegidos, ofrecen al visitante un lugar acondicionado en el que hacer una pausa durante las horas de mayor temperatura y seguir conociendo el entorno de una forma cómoda y segura’.
Visitas adaptadas al calor
Durante las horas centrales del día, cuando las altas temperaturas han hecho menos aconsejable caminar al aire libre, los visitantes han podido aprovechar las salas de exposición. En estos espacios han conocido las especies y los paisajes característicos de cada zona protegida y han asistido a proyecciones audiovisuales sobre su patrimonio natural.
Gracias a esta oferta, muchas personas han organizado su visita combinando los paseos y senderos en las primeras y últimas horas del día, cuando el ambiente es más fresco, con actividades interpretativas en el interior de los centros durante los momentos de más calor. Este modelo ha permitido seguir disfrutando de la naturaleza sin renunciar al confort ni a la seguridad.
Los equipamientos han prestado además atención personalizada. El personal ha ayudado a planificar itinerarios, ha orientado sobre rutas y senderos, ha facilitado material divulgativo y ha ofrecido recomendaciones para disfrutar del entorno de forma responsable. Esta información ha resultado especialmente útil para quienes se acercaban por primera vez a estos espacios.
Los centros también han acogido talleres, exposiciones temporales y propuestas de educación ambiental adaptadas a diferentes edades. Estas actividades han buscado implicar tanto a familias como a grupos organizados, y han servido para profundizar en aspectos como la biodiversidad, la geología o la relación histórica entre la población y el medio natural.
Principales equipamientos abiertos en verano
Entre los principales centros de la red se encuentra el de Calblanque, situado en el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila. También ha permanecido operativo el centro de Las Salinas, en San Pedro del Pinatar, un espacio muy visitado por el atractivo de sus humedales.
Otro de los referentes ha sido el centro Ricardo Codorníu, en Sierra Espuña, que suele actuar como punto de partida para numerosas rutas. A ellos se ha sumado el Área de Educación Ambiental del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle, ubicada en el Parque Regional El Valle y Carrascoy.
La red se ha completado con varios puntos de información. Entre ellos, el de Fuente de La Higuera, en el Parque Regional Sierra de la Pila; el de Cañaverosa, en la Reserva Natural Sotos y Bosques de Ribera de Cañaverosa; y el punto situado en la Zona de Especial Conservación Río Chícamo.
El Punto de Información de Monte Arabí permanece actualmente cerrado debido a las obras de remodelación del edificio. Durante este periodo, el resto de la red ha absorbido la demanda de información y ha mantenido la atención al visitante.
Durante el verano, el centro de Las Salinas ha complementado su servicio con el Punto de Información del Coterillo, operativo los fines de semana. Esta combinación ha permitido atender mejor el incremento de público que se registra en la zona en esos días.
Inmaculada Torres ha señalado que ‘la experiencia de estos meses demuestra que es posible adaptar las visitas a los espacios protegidos de la Región a las condiciones meteorológicas’. En su opinión, ‘con ello se evitan esfuerzos en las horas más calurosas y se aprovecha ese tiempo para descubrir, desde el interior de los centros, la biodiversidad, la historia y los valores culturales de cada enclave’.
La oferta de educación ambiental asociada a estos equipamientos se ha completado con la llamada ‘Mochila de Actividades‘. Este programa incluye rutas guiadas, talleres, cuentacuentos, exposiciones y otras experiencias gratuitas que buscan acercar los espacios naturales a la ciudadanía.
Estas acciones cuentan con cofinanciación de los fondos Feder de la Unión Europea y forman parte de las políticas regionales de conservación y educación ambiental. Gracias a esta combinación de recursos, la Región de Murcia ha reforzado su apuesta por un turismo de naturaleza responsable y adaptado a las condiciones climáticas actuales.

