Yecla ha abierto al público su nuevo Centro de Enoturismo en la Casa de los Arcos, un espacio museográfico que busca impulsar la Ruta del Vino de Yecla y acercar a vecinos y visitantes la estrecha relación del municipio con el vino a través de su historia, su paisaje, su economía y sus tradiciones.
El nuevo equipamiento se ha inaugurado como centro interpretativo de referencia para el enoturismo local. La consejera de Turismo, Cultura y Deportes, Carmen Conesa, ha encabezado el acto de apertura, acompañada por el director del Instituto de Turismo de la Región de Murcia (Itrem), Juan Francisco Martínez, y la alcaldesa de Yecla, María Remedios Lajara.
El Centro de Enoturismo se ubica en la Casa de los Arcos, un inmueble histórico del siglo XVII integrado en el perímetro porticado de la Plaza Mayor. A través de sus diferentes plantas, el edificio propone un recorrido por la evolución de la cultura del vino en Yecla, desde los antecedentes históricos y rituales hasta la consolidación de la industria vitivinícola y su impacto en la configuración económica, paisajística y urbana de la ciudad.
La puesta en marcha del centro ha supuesto una inversión superior a 812.000 euros, sumando actuaciones directas e indirectas necesarias para hacer posible el proyecto. Más del 91 por ciento de esta cantidad procede de fondos Next Generation de la Unión Europea, canalizados a través del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) de Yecla, gestionado por el Itrem. El resto de la financiación corresponde al Ayuntamiento de Yecla.
La consejera Carmen Conesa ha subrayado que este nuevo espacio ‘contribuirá a fortalecer el posicionamiento de Yecla como destino enoturístico, ofreciendo un nuevo punto de partida para descubrir sus bodegas, viñedos, gastronomía, patrimonio y cultura’. Según ha destacado, el centro aspira a convertirse en puerta de entrada para quienes quieran conocer a fondo el mundo del vino en el municipio.
Contexto enoturístico en la Región de Murcia
La Región de Murcia es la única comunidad uniprovincial de España que cuenta con tres vinos con D.O.P. (Bullas, Jumilla y Yecla) y con tres Rutas del Vino certificadas por la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin). Además, dispone en la actualidad de más de 35.000 hectáreas de viñedos.
La propia Región se ha consolidado también como el mayor productor mundial de uva Monastrell, una variedad muy ligada a su identidad vitivinícola. Los visitantes a bodegas y museos de las tres Rutas del Vino regionales se han multiplicado por cuatro en los últimos años, hasta superar conjuntamente los 57.400 usuarios anuales, según los últimos datos disponibles. Este crecimiento refuerza el potencial del nuevo centro de Yecla como herramienta de atracción turística.
Recorrido expositivo por la historia del vino en Yecla
La propuesta museográfica del Centro de Enoturismo de Yecla está concebida como una experiencia ascendente a lo largo del edificio. El recorrido comienza en el sótano, donde una sala audiovisual ofrece una proyección introductoria para contextualizar la relación de Yecla con el vino.
El núcleo expositivo se sitúa en la primera planta y se organiza en un recorrido circular dividido en tres grandes ámbitos temáticos. El primero, ‘Theios’, aborda el origen mitológico del vino y recoge las excavaciones del lagar de época romana. Este espacio conecta los mitos clásicos con los primeros testimonios arqueológicos de producción vinícola en la zona.
El ámbito ‘Vinalias’ se centra en las celebraciones históricamente vinculadas al vino y en su relación con el folclore local. Aquí se explican las fiestas y ritos que han girado en torno a la vid y al vino, así como su presencia en la vida cotidiana de Yecla.
Por su parte, ‘Mostum’ conduce al visitante hacia la etapa contemporánea y aborda cuestiones como el desarrollo de la industria vinícola en el siglo XIX, la transformación del paisaje agrario y la evolución urbana de Yecla ligada a la expansión de los viñedos y bodegas.
Uno de los elementos más singulares del recorrido es una ‘bóveda’ de objetos etnográficos relacionados con la viticultura, visible también desde la planta superior. Esta instalación reúne herramientas tradicionales, utensilios de trabajo y piezas vinculadas a la elaboración del vino, que permiten entender mejor los oficios y tareas asociados al campo.
La exposición se completa con piezas originales, vitrinas, módulos expositivos y diferentes recursos gráficos e interpretativos. Estos materiales ayudan a explicar de forma accesible la complejidad del proceso vitivinícola y su evolución histórica en el municipio.
Espacios polivalentes y experiencia enoturística
La planta superior amplía las posibilidades del centro más allá de la exposición permanente mediante un espacio polivalente. Este área está destinada a ludoteca, conferencias y exposiciones temporales, lo que permite programar actividades educativas, charlas especializadas y muestras vinculadas al mundo del vino y al patrimonio local.
Además, la planta baja cuenta con un espacio comercial y de degustación de vinos, con acceso independiente desde los soportales de la Plaza Mayor. De este modo, se conecta la interpretación histórica y cultural del vino con una experiencia enoturística directa, que facilita el contacto del visitante con los productos de Yecla y su entorno.
El proyecto ha incorporado también criterios de accesibilidad. El centro dispone de un itinerario alternativo desde los soportales de la plaza, ascensor entre las diferentes plantas, mostrador adaptado, zonas de descanso y señalética adaptada. Estas medidas buscan garantizar que cualquier persona pueda disfrutar del recorrido en condiciones de comodidad y seguridad.
Junto a la musealización, la intervención ha incluido actuaciones para mejorar la eficiencia energética del inmueble, como parte de la rehabilitación global de la Casa de los Arcos. También se han puesto en marcha acciones de marketing y comercialización para difundir el nuevo recurso y posicionarlo dentro de la oferta turística y cultural de Yecla.
Con esta transformación, la Casa de los Arcos se ha convertido en un equipamiento clave para la ciudad. El edificio pasa de ser solo un referente patrimonial a funcionar como centro activo al servicio de la actividad turística y cultural, vinculado de forma directa al peso que el vino mantiene en la identidad de Yecla.

