El antiguo colegio Miguel de Cervantes, en la calle Trabajo de Cartagena, ha dejado su uso educativo y se ha destinado a centro para asociaciones ciudadanas sin ánimo de lucro, tras el primer acuerdo administrativo aprobado por la Junta de Gobierno municipal.
La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Cartagena, presidida por la alcaldesa Noelia Arroyo, ha aprobado este miércoles el cambio de destino del inmueble. La propuesta ha partido del concejal de Patrimonio y Vivienda, Pablo Braquehais, que ha defendido su uso para fomentar la participación ciudadana.
La Consejería de Educación renunció este año al uso escolar del edificio y lo devolvió al Ayuntamiento en mayo. Desde entonces, el inmueble no tenía actividad, según ha explicado el Consistorio, lo que ha impulsado la búsqueda de un nuevo uso social para estas instalaciones.
Petición vecinal para un nuevo uso social
La iniciativa responde a una petición del presidente de la Junta Municipal de La Aljorra. El objetivo es que las asociaciones de la zona cuenten con un espacio adecuado para sus actividades sociales y culturales.
El futuro centro de asociaciones dispone de siete locales independientes y una zona común compartida. Estos espacios ofrecerán a las entidades un lugar estable donde organizar reuniones, talleres o actividades abiertas al vecindario.
El Ayuntamiento ha previsto que los locales se cedan a asociaciones sin ánimo de lucro por periodos de hasta cuatro años. Esta cesión temporal permitirá que diferentes colectivos puedan acceder a las instalaciones a lo largo del tiempo.
Junto al acuerdo, la Junta de Gobierno ha aprobado unas normas de uso del centro. Estas reglas regularán la convivencia entre entidades, el mantenimiento diario y el cuidado general de las instalaciones municipales.
El acuerdo se someterá ahora a información pública durante un plazo de un mes. Si en ese periodo no se presentan alegaciones, la decisión será definitiva y el edificio quedará formalmente destinado a centro de asociaciones.
A partir de ese momento, las asociaciones interesadas podrán solicitar los locales. El Ayuntamiento prevé así dar vida a un edificio que estaba vacío y convertirlo en un recurso estable para el tejido asociativo de Cartagena.

