Carlos Alcaraz ha conquistado este martes el torneo de Tokio, de categoría ATP 500 sobre pista dura, tras imponerse en la final al checo Jiri Lehecka por 7-6(4) y 6-4. El murciano ha firmado así su decimoséptimo título como profesional y el tercero de la temporada 2026, revalidando además la corona lograda el curso anterior en la cita japonesa.
El tenista de El Palmar ha comenzado la final a contrapié. Ha encajado un ‘break’ de salida y se ha visto 0-2 abajo en el primer set, obligado a remar desde muy pronto. Sin embargo, ha reaccionado con rapidez, ha recuperado el servicio perdido y ha conseguido llevar la manga hasta el 6-6.
Ese primer parcial se ha decidido en el ‘tie-break’, donde Alcaraz ha mostrado mayor solidez en los puntos clave. Con 4-4, ha sorprendido a Lehecka con una ‘dejadita’ con mucha rosca, celebrada con una sonrisa de ‘lo que he hecho’, que le ha dado el 5-4. Acto seguido ha dispuesto de dos bolas de set con 6-4 y ha cerrado el desempate después de que el checo enviase la bola a la red.
Ventaja decisiva en la segunda manga
En el segundo set, el duelo ha arrancado mucho más igualado, con ambos jugadores manteniendo su servicio hasta el 3-3. A partir de ahí, Alcaraz ha elevado un punto más la intensidad y ha logrado el quiebre determinante gracias a un sólido revés a dos manos que ha provocado un nuevo error de Lehecka en la red.
Con el ‘break’ a favor, el español ha consolidado la ventaja para situarse 5-3 arriba y restar por el título. El tenista checo ha defendido bien su siguiente turno de saque y ha ajustado el marcador hasta el 5-4, pero ya no ha podido evitar el desenlace.
Alcaraz no ha temblado al servir para el campeonato. Ha enlazado puntos rápidos hasta situarse 40-0, con tres bolas de título en la mano. En la primera oportunidad, ha defendido con solidez desde el fondo y ha obligado a Lehecka a subir a la red. El checo ha intentado cerrar el punto, pero su volea se ha quedado corta y baja, consumando así la victoria del español.
Este triunfo en Tokio ha supuesto el regreso de Alcaraz a la senda de los títulos en su primera final desde el pasado mes de abril. Además, se ha convertido en el primer jugador que defiende con éxito la corona en el torneo japonés desde que lo lograse Pete Sampras en 1993 y 1994.
El murciano también ha emulado a Rafa Nadal, que alcanzó finales consecutivas en Tokio en 2010 y 2011. Ambos figuran ahora, junto a Sampras, entre los pocos tenistas capaces de encadenar dos presencias seguidas en la final de este ATP 500 nipón.

