Carlos Alcaraz ha sellado este miércoles su clasificación matemática para las Finales de la ATP, que se disputarán en Turín del 15 al 22 de noviembre, y afrontará allí su cuarta participación en el torneo que reúne a los ocho mejores tenistas del año, uno de los pocos grandes títulos individuales que aún no ha podido conquistar.
El tenista de El Palmar ha logrado el billete para las Nitto ATP Finals por quinta temporada consecutiva, a pesar de haberse perdido más de cuatro meses de competición esta campaña por una lesión en la muñeca. Su presencia en Turín se ha convertido ya en una constante en el tramo final del calendario.
Aunque ha conseguido la clasificación en cinco temporadas seguidas, será la cuarta vez que dispute efectivamente el torneo. En 2022 figuró entre los ocho mejores, pero fue baja de última hora por problemas físicos y no llegó a saltar a la pista.
Su mejor resultado en estas Finales ha sido la final alcanzada el curso pasado. Entonces se midió al italiano Jannik Sinner, que se impuso en dos sets muy ajustados, por 7-6(4) y 7-5. Aquel partido dejó a Alcaraz a las puertas de un trofeo que sigue marcado en rojo en su calendario.
El torneo de maestros
El evento de Turín reúne cada año a los ocho mejores jugadores de la temporada según la clasificación de la ATP. Es una cita especial porque no se trata de un cuadro abierto, sino de un grupo reducido en el que cada victoria tiene un peso notable en el prestigio y en los puntos.
Para Alcaraz, este formato supone una nueva oportunidad de medirse de forma continuada a los grandes nombres del circuito. El murciano llega con la experiencia de tres participaciones previas y con la motivación añadida de saldar la cuenta pendiente con este título.
Junto a Alcaraz, ya han asegurado su plaza los actuales números 1 y 2 del ranking ATP, Jannik Sinner y Alexander Zverev. La presencia de ambos confirma que el torneo volverá a contar con un cuadro de máximo nivel, lo que eleva la exigencia para cualquier aspirante al título.
La clasificación temprana permite además al jugador español planificar con más calma el tramo final de la temporada. Podrá ajustar su calendario para llegar a Turín con el mejor estado físico posible, un aspecto clave en un año en el que las lesiones han condicionado varios momentos de su campaña.
Retos pendientes en el final de temporada
A la temporada de Carlos Alcaraz aún le quedan varios desafíos importantes antes de cerrar el año. El murciano afrontará un tramo final que históricamente se le ha atragantado, con citas clave en las que todavía no ha logrado estrenar su palmarés.
En estas próximas semanas se disputan dos de los tres Masters 1000 que siguen resistiéndose a su historial: Shanghái y París. Ambos torneos forman parte de la gira final del calendario y reúnen también a buena parte de la élite del circuito, por lo que suponen una prueba exigente tanto en lo físico como en lo mental.
Además, tendrá por delante la propia Copa de Maestros en Turín, donde volverá a intentar levantar el trofeo por primera vez. También podría disputar la fase final de la Copa Davis, siempre que España consiga la clasificación para esa ronda decisiva.
Todos estos torneos comparten un elemento común para Alcaraz: son títulos de máximo nivel que todavía no figuran en su palmarés. El murciano afronta así un cierre de año cargado de alicientes, con la opción de sumar nuevos éxitos y de romper varias barreras que se le han resistido hasta ahora.

