Calblanque registra su primer nido de lechuza común y consolida las poblaciones de búho real


El Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila ha registrado durante 2026 su primer nido de lechuza común desde que existen datos de observación. El seguimiento desarrollado por la Comunidad ha confirmado también la reproducción de varias parejas de búho real y ha completado el primer censo coordinado de mochuelo europeo en todo el espacio protegido.

Los trabajos los ha coordinado la Consejería de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor. Las actuaciones se han realizado a través de la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, que mantiene un Programa de Seguimiento Biológico para la fauna amenazada. Este programa ha permitido recopilar datos actualizados sobre la situación de las rapaces nocturnas en este entorno litoral y en el área cercana del Mar Menor.

La directora general de Patrimonio Natural y Acción Climática, Inmaculada Torres, ha destacado que ‘los resultados obtenidos demuestran la importancia de mantener un seguimiento de las especies y, al mismo tiempo, confirman que las medidas de conservación aplicadas en este espacio protegido están dando resultados’. Según ha explicado, la información recogida ayuda a ajustar las medidas de gestión y a priorizar nuevas intervenciones.

Primer nido de lechuza común en el Parque Regional

Uno de los hitos principales de la campaña ha sido la confirmación del primer nido de lechuza común (Tyto alba) en el Parque Regional desde que se dispone de registros de seguimiento. La pareja ha criado en una caja nido instalada en 2023 dentro de un proyecto de voluntariado ambiental. Esta iniciativa la han impulsado la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática y la Asociación Ulula, con el objetivo de facilitar puntos de nidificación seguros.

El equipo técnico ha realizado el anillamiento científico de los pollos y de los dos adultos reproductores. Después ha continuado el seguimiento para estudiar sus movimientos. Estos datos permitirán obtener nueva información sobre la biología de la especie en Calblanque y sobre su evolución en el entorno del Mar Menor. Además, gracias a la anilla que portaba el macho reproductor se ha confirmado que el ejemplar fue anillado durante la invernada anterior en humedales protegidos del Mar Menor.

Inmaculada Torres ha subrayado que ‘la ocupación de esta caja nido es un ejemplo muy concreto de cómo una actuación relativamente sencilla, apoyada además en la colaboración y el voluntariado ambiental, puede contribuir de manera directa a favorecer la reproducción de una especie’. Este caso refuerza el papel de los proyectos participativos como complemento a las medidas técnicas de conservación.

Ocho pollos de búho real en la última campaña

Otro de los resultados más destacados se refiere al seguimiento de la población reproductora de búho real (Bubo bubo). Durante la campaña se han monitorizado diez territorios o zonas de interés. En siete de estas áreas se ha confirmado la ocupación por parte de la especie, lo que indica una presencia estable en el espacio protegido.

En varios enclaves se ha constatado la reproducción y el nacimiento de ocho pollos durante la temporada de 2026. Entre ellos sobresale el Cabezo de la Fuente, donde el Programa de Seguimiento Biológico de Fauna Amenazada ha confirmado la reproducción de una pareja de búho real y la presencia de tres pollos en el nido. Este resultado muestra que las condiciones del hábitat siguen siendo adecuadas para la especie en esta zona.

En el Cabezo de la Fuente se aplican medidas de regulación dinámica de la escalada, acordadas entre la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, la Asociación Escalada Sostenible y la Federación de Montañismo de la Región de Murcia. Estas restricciones temporales durante el periodo reproductor permiten compatibilizar la práctica deportiva con la protección de la biodiversidad. Se limita el acceso a determinadas vías de escalada mientras los pollos permanecen en el nido o dependen de los adultos.

Según ha explicado Torres, ‘este caso pone de manifiesto que la protección de la naturaleza no tiene por qué estar reñida con el uso público de los espacios naturales’. La responsable ha añadido que ‘una gestión basada en información científica permite adaptar las actividades y proteger especialmente a las especies durante sus periodos sensibles’. De esta manera se garantiza que las personas usuarias sigan disfrutando de la montaña sin comprometer la reproducción de la fauna más vulnerable.

Primer censo coordinado de mochuelo europeo

Durante 2026 también se ha llevado a cabo el primer censo coordinado de mochuelo europeo (Athene noctua) en el Parque Regional. En este trabajo han participado más de 40 personas voluntarias, coordinadas por la Asociación Ulula. El esfuerzo se ha distribuido en 47 cuadrículas de un kilómetro cuadrado que han cubierto la totalidad del espacio protegido.

Los recorridos y escuchas nocturnas han permitido confirmar la presencia del mochuelo europeo en 24 de esas cuadrículas. En total se han detectado 46 ejemplares, lo que ofrece una primera fotografía cuantitativa sobre la distribución de la especie en Calblanque. Esta información servirá como referencia para futuros censos y para evaluar la respuesta de la población ante posibles cambios en el hábitat.

Inmaculada Torres ha destacado que ‘el conocimiento científico, la participación ciudadana y la gestión adaptativa son tres herramientas esenciales para seguir mejorando la conservación de la biodiversidad’. Según ha apuntado, combinar estos elementos facilita detectar tendencias, responder antes a posibles amenazas y diseñar actuaciones más eficaces.

La directora general ha concluido que ‘la reproducción de la lechuza común, la consolidación de territorios reproductores de búho real y la información obtenida sobre el mochuelo refuerzan el valor de Calblanque como espacio de referencia para desarrollar medidas de conservación en las que administración, entidades conservacionistas, voluntarios y usuarios trabajan en una misma dirección’. Los resultados de 2026 se incorporarán ahora a las bases de datos de seguimiento para orientar nuevas actuaciones en el Parque Regional y su entorno.