La Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) y la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras Demencias (AFADE) han celebrado este viernes la I Jornada Científica Regional en Salud Cerebral. El encuentro se ha centrado en los últimos avances para prevenir el Alzheimer, mejorar su detección precoz y retrasar la evolución de la enfermedad. Todo ello en un contexto en el que el Servicio Murciano de Salud atiende ya a más de 3.400 personas por deterioro cognitivo.
En la apertura institucional han participado la presidenta de la UCAM, María Dolores García; la consejera de Salud, Isabel Ayala; y la presidenta de AFADE, Julia Fernández. La universidad ha subrayado que esta cita se ha diseñado como un foro especializado para compartir resultados científicos recientes y trasladar su impacto al ámbito clínico y familiar.
Nuevas herramientas para diagnosticar y frenar el deterioro
Durante las sesiones, investigadores y especialistas han analizado las herramientas más recientes para el abordaje de esta patología neurodegenerativa. Entre las principales novedades han destacado los biomarcadores periféricos. Estos marcadores permiten determinar, mediante una analítica de sangre, si el deterioro cognitivo de un paciente está vinculado al Alzheimer.
Los ponentes también han insistido en la importancia de la prevención. Han subrayado el impacto de la nutrición, los hábitos de vida saludables y la actividad física para ralentizar el deterioro cerebral. Según han explicado, estas medidas no sustituyen a los tratamientos médicos, pero sí ayudan a retrasar la aparición de síntomas y a conservar la autonomía durante más tiempo.
En el ámbito clínico, la jornada ha presentado los resultados positivos de un ensayo liderado por la Cátedra de Gerociencia de la UCAM. Este estudio ha evaluado en 240 pacientes una sustancia de origen natural orientada a frenar la transición desde el deterioro cognitivo hacia la demencia. Los datos expuestos apuntan a que este tipo de intervenciones podría abrir nuevas vías complementarias a los tratamientos farmacológicos.
El director de la Cátedra de Gerociencia de la UCAM, José Viña, ha señalado que en la última década se ha producido un cambio profundo en el enfoque científico. ‘Hace diez años no habría hablado de esperanza, pero hoy sabemos mucho más sobre cómo se deteriora el cerebro y cómo podemos intervenir’, ha destacado el especialista durante su ponencia. A su juicio, este conocimiento permite plantear estrategias más precisas y personalizadas.
Impacto directo en las familias cuidadoras
La directora de AFADE-AvanCer Salud Cerebral, María Clavel, ha puesto el foco en las consecuencias de estos avances para el día a día de las familias. ‘Retrasar cinco años la aparición de la enfermedad supone muchísimo tiempo para una familia’, ha afirmado Clavel. Ha recalcado que cada año ganado en autonomía reduce la carga emocional y económica sobre los cuidadores.
Por su parte, la vicerrectora de Investigación de la UCAM, Estrella Núñez, ha remarcado el papel clave de la labor científica. ‘Lo más importante es investigar para prevenir; eso permitirá vivir no solo más años, sino con una mayor calidad de vida‘, ha asegurado. Núñez ha defendido que la colaboración entre universidades, administraciones y asociaciones de pacientes resulta esencial para trasladar los hallazgos del laboratorio a la consulta.
La jornada ha completado su programa con las intervenciones de Natalia Soldevila, investigadora del Barcelonabeta Brain Research Center de la Fundación Pasqual Maragall, y Javier Quintero, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Infanta Leonor. Ambos han defendido un modelo integral de abordaje del envejecimiento. Este enfoque combina la prevención de factores de riesgo con el cuidado del bienestar emocional y la interacción social, con el objetivo de favorecer un envejecimiento saludable y activo.

