Carlos Alcaraz ha derrotado este martes al ruso Karen Khachanov por 6-4 y 7-6(5) en su debut en el torneo ATP 500 de Viena. El murciano ha avanzado a segunda ronda tras sumar 36 golpes ganadores en pista cubierta. Su próximo rival saldrá del duelo entre el austriaco Jurij Rodionov y el georgiano Nikoloz Basilashvili.
El triunfo ha supuesto una respuesta positiva de Alcaraz tras su derrota en Shanghái. Frente a un rival peligroso en condiciones indoor, el español ha mostrado un alto nivel y ha resuelto el partido en dos mangas. También ha cometido 29 errores, pero ha sabido reaccionar en los momentos de mayor presión.
Un primer set de reacción
Alcaraz ha empezado con dificultades para mantener su saque y ha cedido un break en el quinto juego, en la primera oportunidad de rotura de Khachanov. Sin embargo, ha recuperado de inmediato el servicio perdido. El murciano ha remontado un 40-0 y ha igualado el parcial a tres juegos con una derecha ganadora cruzada.
Ese intercambio ha cambiado el tono del set. Alcaraz ha mantenido su siguiente servicio con comodidad y ha presionado el saque del ruso. En el décimo juego, ha logrado la rotura definitiva y ha cerrado la manga al resto en su primera oportunidad, por 6-4.
La segunda manga ha ofrecido puntos de gran calidad y un pulso más igualado. Ambos jugadores han conservado el saque, aunque Khachanov ha tenido que levantar dos bolas de break en el quinto juego. Con 5-4 y el ruso al servicio, Alcaraz ha dispuesto de dos puntos de partido, pero su rival ha salvado tres opciones para seguir en la disputa.
Un desempate decisivo
La ocasión perdida ha tenido consecuencias: Khachanov ha roto por primera vez el servicio del español y se ha situado 6-5, con saque para forzar el tercer set. Alcaraz ha respondido con un break en blanco y ha llevado la manga al desempate.
Khachanov ha comenzado mejor el tie-break y se ha adelantado 3-1. Alcaraz ha encadenado tres puntos para recuperar la ventaja, en un tramo con seis tantos consecutivos ganados al resto. El murciano ha conseguido así una nueva oportunidad para cerrar el encuentro, esta vez con su servicio.
El español no ha fallado y ha sellado la victoria con una volea, por 7-5 en el desempate. El triunfo le permite seguir adelante en Viena y esperar al vencedor del partido entre Rodionov y Basilashvili.

