Emiliano García-Page ha acusado este miércoles a Fernando López Miras de querer frenar las nuevas reglas del trasvase Tajo-Segura hasta que Alberto Núñez Feijóo llegue al Gobierno de España, en un nuevo episodio del conflicto político por el agua entre Castilla-La Mancha y Murcia.
El presidente castellanomanchego ha respondido así al anuncio realizado por su homólogo murciano, que ha asegurado que pondrá ‘todas las trabas’ posibles a la aplicación de las nuevas reglas de explotación del acueducto. Según López Miras, estas normas deben esperar a que Feijóo sea presidente para poder derogarlas, lo que ha encendido la respuesta desde Toledo.
Durante la apertura del curso académico 2026-2027 de la UCLM en Talavera de la Reina, Page ha denunciado que la estrategia del Gobierno murciano pasa por ‘entorpecer todo lo que puedan’ la entrada en vigor de las nuevas reglas de gestión del trasvase. Estas normas han sido diseñadas para redefinir cuánta agua puede derivarse del Tajo hacia el Segura en función de las reservas y de la situación hidrológica.
El jefe del Ejecutivo de Castilla-La Mancha ha criticado que el planteamiento de López Miras consista, a su juicio, en esperar ‘hasta que lleguen los suyos, solos o en compañía’. En ese escenario, ha advertido, ‘definitivamente el Tajo pierda toda esperanza’, en referencia a las expectativas de recuperación ecológica y de mejora de caudales en el río a su paso por la región.
Críticas a la ministra Sara Aagesen
Page no se ha limitado a cargar contra el presidente murciano. También ha reprochado a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, los retrasos en la aplicación de las nuevas reglas del trasvase, que debían concretar un cambio de modelo en la política hidráulica del Tajo.
‘La ministra está en falta desde hace mucho con el Tajo y con la coherencia en el discurso hidráulico’, ha afirmado el presidente regional. Con estas palabras, ha responsabilizado al Gobierno central de no haber avanzado con mayor rapidez en la protección del río, pese a los compromisos anunciados.
Page ha aprovechado su intervención en la UCLM para insistir en que la defensa del Tajo requiere decisiones firmes y aplicadas sin dilaciones. Ha sostenido que la falta de avances alimenta el conflicto entre territorios y da margen a comunidades receptoras del trasvase, como Murcia, para intentar condicionar los cambios normativos.
Alusión a las críticas por el agua que llega a Portugal
El presidente castellanomanchego también ha lanzado una crítica velada a miembros de la oposición, a quienes ha acusado de utilizar de forma recurrente el argumento del agua del Tajo que termina en Portugal.
‘Hay gente a la que se le ocurre decir que cómo permitimos que el agua vaya hasta Lisboa‘, ha ironizado Page. A continuación, se ha dirigido al alcalde de Talavera de la Reina para añadir que a ‘algunos los conoces muy bien’, en referencia a dirigentes que, según ha sugerido, cuestionan las obligaciones internacionales de España con el país vecino.
Con estas declaraciones, Page ha defendido que el debate sobre el trasvase no puede obviar los compromisos del caudal del Tajo hacia Portugal ni la necesidad de garantizar la salud del río. Ha insistido en que las nuevas reglas de explotación deben consolidar un modelo más equilibrado entre las necesidades de las cuencas cedente y receptora.

