Los regantes del Tajo-Segura alertan de que el retraso en las obras puede dejar sin trasvase a la Vega del Segura

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El SCRATS acusa al Gobierno y a la CHT de dilatar la reparación del canal Tajo-Segura y llama a movilizarse el 28 de octubre para exigir el envío del agua comprometida.

El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) ha denunciado que el retraso en la reparación de dos tramos del canal por unas filtraciones puede impedir el envío de 95 hectómetros cúbicos ya comprometidos, lo que afectaría al regadío y al abastecimiento humano en la cuenca del Segura.

Según ha explicado el presidente del SCRATS, se trata de una rotura convencional detectada en septiembre. Sin embargo, ha advertido de que la reparación se está alargando más de lo esperado y que esto puede ralentizar toda la ejecución de las obras. A su juicio, existe el riesgo de que se agoten los plazos previstos sin que llegue el agua aprobada para este periodo.

En total, el volumen pendiente asciende a 75 hectómetros cúbicos destinados a regadío y 20 a consumo humano. Esa agua permanecerá retenida en los embalses de Entrepeñas y Buendía si no se completa a tiempo la actuación en el canal, según han señalado fuentes del propio SCRATS. Los regantes temen que este bloqueo agrave la incertidumbre de agricultores y ayuntamientos que dependen del trasvase.

Críticas al Gobierno y a la Confederación del Tajo

El presidente del SCRATS, Lucas Jiménez, ha acusado al Gobierno central y a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) de mantener una actitud de enfrentamiento hacia el acueducto Tajo-Segura. En sus palabras, ha denunciado la supuesta ‘animadversión’ de ambas administraciones hacia un trasvase ‘que tan gran papel ha hecho para este país’.

Jiménez ha vinculado el retraso en la reparación del canal con otras decisiones que, a su juicio, perjudican al sistema del trasvase. Ha recordado el recorte aprobado en los caudales y ha criticado que los 3.050 millones de euros anunciados para compensar las consecuencias de ese recorte no se hayan materializado. Sobre esas ayudas comprometidas, ha sentenciado que se trata de ‘3.050 millones de mentiras’.

El SCRATS sostiene que el trasvase Tajo-Segura es clave para la supervivencia de miles de hectáreas de regadío. Además, subraya que también es esencial para garantizar el suministro de agua potable a numerosos municipios del sureste peninsular, incluidos los de la Vega del Segura. Por ello, insiste en que cualquier retraso o recorte genera inseguridad y compromete la planificación de cultivos y servicios básicos.

Llamamiento a la movilización del campo

Ante esta situación, Jiménez ha llamado a los ciudadanos y, de forma especial, a las comunidades de regantes vinculadas al trasvase a movilizarse. Ha pedido también la implicación del resto de corporaciones de la Vega del Segura y de las empresas del sector primario, que dependen directamente del agua trasvasada para mantener su actividad y el empleo.

El presidente del SCRATS ha animado a participar en las movilizaciones convocadas por COAG, ASAJA y Unión de Uniones para el próximo 28 de octubre. Estas protestas tienen como objetivo exigir el envío del agua comprometida y denunciar los recortes que, según los convocantes, amenazan al regadío y a la economía agraria del sureste.

Además, Jiménez ha instado a las administraciones autonómicas y locales a adoptar una postura más firme. Les ha pedido ‘elevar el tono en defensa del agua, tan importante para nosotros’, y ha reclamado una posición clara en defensa del trasvase Tajo-Segura frente a las decisiones que, según los regantes, ponen en riesgo su continuidad.