El Ayuntamiento de Lorca ha reclamado de nuevo la construcción de las presas y canales de desagüe previstos para reducir el riesgo de inundaciones en el término municipal, coincidiendo con el decimocuarto aniversario de la riada de San Wenceslao, que el 28 de septiembre de 2012 causó cinco fallecidos y daños por más de cien millones de euros en infraestructuras públicas.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha anunciado esta iniciativa junto a vecinos de las diputaciones de Campillo, Torrecilla y Purias. El acto ha tenido lugar en el punto donde confluyen las aguas de las ramblas de Nogalte, Béjar y Torrecilla, en el canal de desagüe de Biznaga, una de las zonas más expuestas a grandes avenidas.
Gil ha exigido la ejecución de las actuaciones incluidas en el Plan de Gestión de Riesgos de Inundaciones. Entre ellas ha destacado la construcción de las presas de laminación de Nogalte, Béjar y Torrecilla y del canal de desagüe hacia Biznaga, concebidas para reducir los caudales punta en episodios de lluvias torrenciales.
Más actuaciones reclamadas
El alcalde también ha solicitado la ampliación del drenaje de la autovía Lorca-Águilas en el entorno del Puente del Vao. Ha pedido, además, intervenciones específicas en la línea ferroviaria a la altura de la desembocadura de la rambla de Torrecilla, donde el agua puede encontrar obstáculos en caso de avenidas intensas.
Durante su intervención, Gil ha recordado que el 28 de septiembre de 2012 se llegaron a registrar hasta 179 litros por metro cuadrado en un solo día. Entonces se alcanzaron caudales punta de 4.500 metros cúbicos por segundo en Valdeinfierno y de unos 2.500 metros cúbicos por segundo en la rambla de Nogalte, cifras que evidencian la magnitud del episodio.
El regidor ha subrayado la importancia de completar las infraestructuras hidráulicas pendientes. Según ha afirmado, estas instalaciones permitirían laminar las crecidas de las ramblas y reducirían el riesgo para núcleos de población, infraestructuras viarias y explotaciones agrícolas situadas en el Valle del Guadalentín.
Gil ha defendido que estas obras son esenciales. En sus palabras, ‘estas obras son trascendentales frente a posibles riadas. Imprescindibles para combatir las grandes avenidas’. Ha insistido en que los vecinos de las pedanías afectadas viven cada episodio de lluvias intensas con preocupación por la posibilidad de nuevas inundaciones.
Limpieza de cauces y gestión del riesgo
El alcalde ha reclamado igualmente la limpieza periódica de los cauces de ramblas, barrancos y ríos de la comarca del Valle del Guadalentín. Ha advertido de que la acumulación de vegetación y sedimentos puede dificultar el paso del agua y provocar el taponamiento de infraestructuras durante episodios de lluvias intensas, lo que incrementaría el riesgo de desbordamientos.
El Consistorio ha informado recientemente de trabajos de limpieza en distintos cauces del municipio. Entre ellos ha citado intervenciones en el canal de la rambla de Biznaga, donde se han retirado restos vegetales y materiales arrastrados por anteriores crecidas para mejorar la capacidad de desagüe.
Gil también se ha referido a la delimitación de las zonas de flujo preferente y al proyecto de Real Decreto de medidas ante el riesgo de inundación impulsado por el Gobierno central. A su juicio, las restricciones de uso del territorio que conllevan estas zonas deben combinarse con medidas que reduzcan la peligrosidad de las avenidas, como la ejecución de infraestructuras hidráulicas, la implantación de sistemas de alerta, el mantenimiento de cauces y la mejora de las redes de drenaje urbano.
Además, ha reclamado que cualquier delimitación o modificación de una zona de flujo preferente se acompañe de información técnica detallada. En concreto, ha pedido que se publiquen los datos pluviométricos utilizados, las series históricas consideradas, la metodología hidrológica aplicada, los caudales de cálculo, los periodos de retorno y los modelos hidráulicos empleados, para que los vecinos y los técnicos puedan conocer los criterios usados.
La reivindicación del Ayuntamiento coincide con la de distintos colectivos profesionales. El pasado mes de abril, el Consistorio y la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ya reclamaron de forma conjunta el desbloqueo de los proyectos de las presas y diques de laminación en las ramblas de Nogalte, Béjar y Torrecilla, así como el encauzamiento de Biznaga y otras actuaciones destinadas a reducir el riesgo de inundación en el municipio de Lorca y su entorno.

