La asociación profesional de la Guardia Civil JUCIL ha denunciado que la costa de la Región de Murcia, y en especial Cartagena, se ha convertido en una nueva ruta preferente para organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas y de personas mediante pateras taxi. La entidad ha advertido de que la zona está viviendo una presión creciente de las mafias y ha reclamado un refuerzo estable de agentes y medios materiales.
Según JUCIL, el litoral murciano se ha convertido en un ‘coladero’ por ‘la falta de medios reales’ de la Benemérita y ‘la escalada de violencia de las mafias organizadas’. La asociación ha señalado que la actividad delictiva se ha desplazado hacia la Región en busca de puntos con menor vigilancia efectiva.
Críticas a Interior y a la Delegación del Gobierno
En su comunicado, la organización ha calificado de ‘ficción institucional‘ las afirmaciones del delegado del Gobierno, Francisco Lucas, quien defendió hace unas semanas la suficiencia de los recursos asignados a la Región de Murcia. A juicio de JUCIL, las plantillas sobre el terreno se sienten ‘desbordadas y desiertas’ ante la ausencia de mejoras operativas reales.
La asociación ha criticado también la gestión de la flota marítima por parte del Ministerio del Interior y de la Delegación del Gobierno. En este sentido, ha rechazado el envío temporal de patrulleras desde otras provincias, como Cádiz o Barcelona, así como la reparación ‘a toda prisa’ de unidades como la S-40, porque considera que solo son ‘parches y remiendos‘.
Para JUCIL, estas soluciones provisionales dejan sin efectivos suyos a otros dispositivos de seguridad en el resto del país y no dotan a la Región de Murcia de recursos propios y permanentes. La entidad defiende que el litoral murciano necesita una estructura estable, con barcos, personal y medios tecnológicos asignados de forma fija.
En relación con el servicio nocturno, la asociación ha alertado de que muchas demarcaciones costeras quedan cubiertas con servicios ‘bajo mínimos’. Ha explicado que esta falta de personal facilita la actuación de las organizaciones criminales, que aprovechan las horas de oscuridad para introducir embarcaciones cargadas con droga o con inmigrantes irregulares.
Como ejemplo de esa situación, JUCIL ha informado de que la semana pasada dos guardias civiles han resultado ‘milagrosamente’ ilesos después de sufrir la embestida de unos delincuentes. Según la asociación, el apoyo de otras patrullas no ha llegado a tiempo por la escasez de personal disponible en ese momento.
Los representantes de los agentes han detallado que los pocos guardias civiles de servicio atendían a la vez otros cometidos urgentes en la misma demarcación. Entre ellos, han citado la custodia de una víctima de violencia de género catalogada como de riesgo extremo, lo que ha obligado a priorizar esa protección ante la falta de más efectivos.
Impacto en seguridad y situación de los migrantes
JUCIL ha señalado que la ‘saturación operativa‘ que sufren las unidades provoca después un ‘colapso’ en la gestión de los migrantes que desembarcan. Según la asociación, la mayoría de los adultos que llegan de forma irregular quedan en libertad ‘sin redes de apoyo ni oportunidades laborales inmediatas’.
La entidad ha advertido de que esta situación puede incrementar el riesgo para la seguridad ciudadana. Ha argumentado que la falta de control y de alternativas para las personas recién llegadas favorece que las redes delictivas intenten captarles o que se genere más conflictividad en las zonas afectadas.
Ante este escenario, la asociación ha exigido una ampliación real del catálogo de puestos de trabajo de la Guardia Civil en la Región de Murcia. Ha reclamado que se aumenten las plantillas de manera estructural, especialmente en los puestos costeros y en las unidades encargadas de la lucha contra el narcotráfico y la inmigración irregular.
Además, JUCIL ha pedido el envío permanente de medios materiales ‘modernos’, como embarcaciones, vehículos y sistemas tecnológicos de vigilancia adaptados al volumen actual de tráfico ilícito. A su juicio, solo de este modo se evitará que la Región de Murcia ‘quede definitivamente a merced de las redes delictivas’ que operan en el Mediterráneo.

