Un incendio de matorral quema 1.500 metros cuadrados junto a la RM-15 en Cehegín


Un incendio de matorral declarado este lunes junto a la carretera RM-15, en la Ronda Este de Cehegín, ha calcinado unos 1.500 metros cuadrados de superficie sin causar daños personales, según han señalado los servicios de emergencias.

Actuación de los servicios de emergencia

El Centro de Coordinación de Emergencias ha explicado que el ‘1-1-2’ ha recibido el aviso a las 13.34 horas. La alerta ha llegado a través de una llamada de la Policía Local de Cehegín, que ha pedido la intervención urgente de los bomberos.

Los agentes han informado de la presencia de llamas en una zona de matorral próxima a la vía rápida. El fuego ha generado riesgo para el entorno inmediato, aunque no ha afectado a viviendas ni a vehículos en circulación.

Hasta el lugar del suceso se han desplazado efectivos del parque de bomberos del Consorcio de Extinción de Incendios y Salvamento (CEIS) de la Región de Murcia. Estos equipos han asumido las labores de control y extinción del incendio, en un operativo conjunto con agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil.

Desarrollo y consecuencias del incendio

Durante la intervención, los bomberos han trabajado para frenar el avance del fuego hacia la carretera RM-15 y hacia otras zonas de vegetación. Para ello han realizado ataques directos sobre las llamas y han enfriado el perímetro ya quemado, con el fin de evitar reproducciones.

Los efectivos del CEIS han dado por finalizado el operativo a las 14.45 horas, tras dar el incendio por extinguido. Posteriormente han revisado el área afectada para comprobar que no quedaban rescoldos activos que pudieran reavivarse por el viento.

Según las primeras estimaciones de los servicios de extinción, el fuego ha afectado a una superficie aproximada de 1.500 metros cuadrados de matorral. No se han registrado heridos ni intoxicados, por lo que la incidencia ha quedado limitada a daños en la vegetación de la zona.

Este tipo de incendios en áreas de matorral cercanas a carreteras se han convertido en un riesgo recurrente en jornadas secas y calurosas. En estos casos, la rápida actuación de los equipos de extinción resulta clave para evitar que las llamas se propaguen hacia zonas habitadas o infraestructuras cercanas.