La agencia Tictag y el estudio Poularrosa se han unido para ayudar a comercios e instituciones a utilizar la Inteligencia Artificial (IA) en rótulos, cartas y anuncios con estrategia y no a ciegas, y así reducir el caos visual que ha empezado a extenderse por las ciudades.
Ambos estudios advierten de que el paisaje urbano se ha llenado de imágenes con errores evidentes y estilos genéricos generados con IA. Detectan tipografías imposibles, diseños que no encajan con el negocio y carteles casi idénticos entre sí. Según describen, todo ello está construyendo un entorno más ruidoso y menos atractivo para quienes viven y compran en esos barrios.
Para estos expertos, la herramienta no es el problema, sino su uso sin análisis previo. Subrayan que muchas empresas han recurrido a la IA sin hacerse preguntas básicas sobre su marca, su público y el entorno en el que están. En su opinión, esa ausencia de reflexión provoca un uso masivo de imágenes automáticas que no representan bien ni al negocio ni al lugar donde se ubica.
Recuerdan que los rótulos, escaparates y vallas forman parte del diseño de las calles, más allá de su función publicitaria. Por tanto, su impacto no se limita a la visibilidad de un comercio concreto, sino que afecta al conjunto del barrio, desde una calle del centro histórico de una ciudad hasta un pequeño municipio del interior.
Dos trayectorias complementarias
La alianza parte de dos trayectorias largas en branding. Carlos Pou fundó Poularrosa en 2008, tras ser socio fundador de Comunica Estudio, uno de los estudios de referencia de la Región de Murcia. En 2020 cofundó Bbrand, la primera agencia de la Región dedicada en exclusiva al branding y la primera de Murcia admitida como socio corporativo de la Asociación Española de Branding (AEBRAND).
Desde Poularrosa se han firmado marcas para la Agencia Tributaria de la Región de Murcia, la Dirección General de Patrimonio Cultural, la Federación de Fútbol de la Región de Murcia, FREMM, Cafés Salzillo o La Colegiala Maestros Panaderos, entre muchas otras empresas e instituciones.
Tictag, por su parte, suma más de 15 años construyendo marcas. La agencia cuenta con tres premios nacionales Anuaria, dos medallas internacionales Brandor y un Latidea de Oro. Su CEO, Alejandro Garriga, es profesor en ENAE Business School, colaborador de Onda Cero y ponente habitual sobre cómo aplicar la inteligencia artificial en la empresa y sacarle el máximo partido.
Carlos Pou resume el papel del criterio profesional frente a la producción masiva de imágenes con IA: ‘Hoy cualquiera puede generar mil imágenes en una tarde. Lo que no se genera en una tarde es el criterio para elegir una y saber por qué. Una marca no se genera: se decide’.
En la misma línea, Alejandro Garriga señala que la clave está en la dirección estratégica: ‘Enseño a usar la IA todas las semanas y soy el primero en defenderla. Pero la IA acelera lo que le pidas: si no hay estrategia detrás, solo acelera el error. Nuestro trabajo es poner la dirección’.
Una alianza para utilizar bien la IA
La colaboración entre Tictag y Poularrosa pone a disposición de negocios e instituciones un servicio conjunto que comienza con una auditoría de marca. Este primer paso consiste en un diagnóstico honesto de la identidad de la marca y de cómo se aplica en el mundo real, desde el rótulo del local hasta la flota de vehículos, pasando por cartas de restaurante, redes sociales o la página web.
A partir de esa fotografía inicial, ambos equipos trabajan la estrategia, la identidad y sus distintas aplicaciones. Integran la IA allí donde aporta velocidad y ahorro, pero reservan el criterio experto para decidir cómo una marca conecta con su público y encaja en su entorno. Su objetivo es que cada negocio mantenga una imagen propia y coherente, en lugar de diluirse en un paisaje visual cada vez más genérico generado automáticamente.

