Las líneas de autobús interurbano de la Región recibirán 1,5 millones para garantizar su servicio

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El Gobierno regional ha aprobado 1.534.500 euros en ayudas directas para las empresas concesionarias de autobuses interurbanos y garantizar así la continuidad del servicio.

El Gobierno regional ha aprobado subvenciones directas por 1.534.500 euros para las empresas que gestionan las líneas de autobús interurbano de la Región de Murcia, con el objetivo de cubrir el déficit de explotación y asegurar la continuidad de estos servicios esenciales para la movilidad diaria de la ciudadanía.

Las ayudas se dirigen a las concesionarias que operan en los principales corredores interurbanos. Entre las rutas incluidas figuran las líneas entre Águilas y Lorca; Águilas, Mazarrón y Murcia; Yecla, Jumilla y Murcia; Torre Pacheco, Los Alcázares, La Unión y Murcia; Cartagena y Murcia; Calasparra, Caravaca de la Cruz y Murcia; Murcia-Lorca; y Abarán, Calasparra, Moratalla, Caravaca de la Cruz, Cieza y Murcia.

Según la propuesta de la Consejería de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, estas subvenciones han buscado compensar el déficit económico de las concesiones de transporte público. De este modo, se pretende garantizar su sostenibilidad económico-financiera y evitar recortes de frecuencia o supresiones de líneas que afectarían directamente a los usuarios.

Impacto en la movilidad interurbana

Las rutas objeto de ayuda conectan municipios de distinto tamaño con Murcia y con otros núcleos comarcales. Por tanto, resultan claves para los desplazamientos cotidianos por motivos laborales, educativos, sanitarios y administrativos.

Con esta inyección económica, el Ejecutivo autonómico ha querido asegurar que las empresas concesionarias puedan mantener su actividad en condiciones de equilibrio económico razonable. La intención es preservar un servicio considerado básico para quienes no disponen de vehículo privado o prefieren el transporte colectivo.

El mantenimiento de estas conexiones por autobús resulta especialmente relevante en zonas con menor densidad de población. En estos entornos, el transporte interurbano se convierte en la principal alternativa de movilidad para acceder a servicios situados en las cabeceras de comarca o en la capital regional.